El resto de los siniestros se dividen de forma muy aleatoria en el mapa
Llama la atención la baja concentración de episodios de Fernández Ladreda

Asistencia a un atropello en Fernández Ladreda.
El resto de los siniestros se reparten de forma muy difuminada por el mapa de la geografía local. San Mamés, la zona de La Chantría, Mariano Andrés, algunos episodios sueltos en el área de la Universidad, donde la tipología más habitual que la de los atropellos es la de las colisiones a primeras horas de la mañana, menos episodios de los habituales en la Avenida de Fernández Ladreda, algún caso suelto en la plaza de la Inmaculada puesto que el centro no es escenario común de este tipo de episodios, tímidos y singulares casos también en El Ejido componen la tipografía de las siniestralidad por atropello en León.
Las nuevas formas de movilidad en la capital del Viejo Reino hacen que disminuya el uso de turismos frente a otros tipos de vehículos. Estos, en caso de participar en un atropello, no se rigen por los mismos criterios de estudio que los turismos, de acuerdo a los términos planteados para esta cuestión.
La avenida de San Juan de Sahagún inauguró el listado de casos contabilizados este año, con un atropello que se produjo en la sobremesa del 5 de enero. El último a fecha de 10 de agosto fue el que se registró el 7 de agosto, a las 11.15 horas en la Avenida de Reyes Leoneses. En la mayor parte de los casos, el 112 da aviso a la Policía Local y al Cuerpo Nacional de Policía, amén de a Sacyl para que se remita la asistencia sanitaria oportuna.
En 2019 ninguna bicicleta eléctrica se vio implicada en accidentes. Paulatinamente, el uso de estos vehículos ha ido aumentando. No hay constancia de atropellos de vehículos de estas características en León, aunque a decir verdad, todo está abierto a cambios.
En la mayoría de las ocasiones, la causa se encuentra en una imprudencia o en un despiste, tanto por parte de los conductores como de los viandantes. Muchas veces, los transeúntes que se ven envueltos en este tipo de situación deciden no reclamar porque consideran que tienen la culpa del atropello.
Entre las tipologías sorprendentes, destaca el caso de la Cuesta de los Castañones, el 15 de mayo a las 3.01 de la mañana. Era la madrugada de un jueves a un viernes. Se sale de la norma porque lo habitual son el amanecer, el ocaso y la hora de comer. Son los momentos más delicados.