Crecen las críticas por el abandono en la conexión
El paso de la vía al asfalto se hace costumbre en el Intercity
La conexión de Ponferrada a León volvió a saltar al transbordo hasta la capital leonesa

El Intercity en la estación de Ponferrada.
La excepción va camino de convertirse en norma, con desazón para los usuarios de este tren que lleva de Ponferrada a Madrid y es uno de los elemento básicos para la conexión matinal de la provincia leonesa con la capital de España. Ese tren volvió a subirse al bus, en una solución que cada vez pierde más su condición excepcional para convertirse en recurso. Ayer, algunos usuarios elevaron la voz y pusieron una advertencia como una amenaza. «Van a terminar por hacer totalmente prescindible la conexión por ferrocarril entre León y Ponferrada, y luego no habrá marcha atrás. El tren no es el bus; la vía no es la carretera», resumió la indignación un pasajero tras comprobar que el trayecto de ayer se solucionó con un transbordó entre Ponferrada y León, para seguir hasta Chamartín en tren desde la capital leonesa. La secuencia calca la solución reciente de semanas atrás, cuando un mercancías frenó la circulación por el Manzanal y el pasaje desde la estación de Ponferrada a León, y de León a Ponferrada, cambió los raíles por el asfalto. El revés en la vía que culminó el desarrollo del noroeste siente ahora las réplicas del deterioro heredado del descarte de la alta velocidad, sin la puerta a Galicia.