El último incendio de la calle Astorga saca a la luz otro ‘gueto de okupas’ sin control

El PP resalta la pasividad del alcalde y exige colocar barreras contra los asaltantes habituales

Bloque de viviendas al que afectó el incendio del jueves.RAMIRO

León

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El incendio ocurrido en la madrugada del pasado jueves en la calle Astorga, que sembró la zozobra de madrugada en pleno centro de León, destapó la existencia de un gueto incontrolado de okupación en un área especialmente conflictiva de la ribera del Bernesga. El triángulo que conforman las calles Juan de la Cosa, Antonio de Nebrija y los dos laterales del Paseo de Salamanca con la propia calle Astorga, son foco habitual de incidentes. La Policía Local y la Nacional tienen marcado en rojo este sector, por la existencia de actividad frecuente de narcotráfico, pero ahora se le suman problemas de okupación que hasta estos días parecían desplazados a otras zonas de la capital.

El aviso del Servicio de Emergencias 112 apareció neutro. Dos hombres de alrededor de 30 años habían resultado heridos a las 5,14 horas de la mañana como consecuencia de la inhalación de humo tras sufrir un incendio en su casa de la calle Astorga.

Varias llamadas alertaron de un incendio en un piso de ese bloque de viviendas, pero desconocían si había personas heridas o afectadas por el humo.

Se dio aviso a la Policía Local y los Bomberos de León y al Cuerpo Nacional de Policía. Precisamente fue la Policía Local quien solicitaría asistencia para dos varones, de unos 30 años, que presentaban síntomas de intoxicación por inhalación de humo. No hubo detalles en un principio más allá de todo esto. De hecho solamente uno de los heridos necesitó asistencia pero no hubo de ser trasladado al Hospital.

Residencia ilegal

Pero la intervención no se quedó en la mera ayuda humanitaria. La investigación posterior desveló que el edificio está siendo foco de utilización ilegal como residencia por parte de personas que residen de forma ilegal en la zona. Okupación pura y dura.

Por eso el Partido Popular de León criticó ayer en un comunicado la inacción del alcalde y del equipo de gobierno municipal para poner coto a estas prácticas. «El episodio de estos días vuelve a poner el foco en un inmueble que acumula problemas de inseguridad y en el que se ha producido ya un segundo incidente en apenas una semana. Los conatos de incendio elevan además el riesgo para los edificios colindantes y para los vecinos de la zona, por lo que el Ayuntamiento no puede limitarse a actuar cuando el problema ya se ha producido. Los populares advierten además de que no se trata de un caso aislado: existen otros edificios y situaciones similares en distintos puntos de León ante la pasividad del gobierno socialista municipal», destacó el PP municipal en un comunicado.

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Los populares señalan que basta con recorrer distintas zonas del barrio para ver la enorme suciedad de las aceras, la falta de vigilancia en las calles que se ha extendido al parque de Quevedo. «La sucesión de incidentes y la existencia de más casos de edificios ocupados o abandonados con problemas de seguridad en León evidencian la falta de una política preventiva. El Ayuntamiento debe actuar antes de que se produzcan incendios, daños o situaciones de riesgo, y no esperar a que los servicios municipales tengan que acudir una vez que el problema ya se ha agravado”.

Los vecinos critican un malestar que ya es constante

Los vecinos denuncian su gran malestar por la inseguridad que este edificio genera para los viandantes y por el temor a que los conatos de incendio terminen afectando a otros inmuebles. «Mientras el PP reurbanizó la calle y la dotó de estándares propios del centro urbano, el PSOE está abandonando no solo esta populosa calle sino todo el barrio ferroviario. Una zona cuyo comercio y vecindario clama contra la suciedad, la inseguridad y la falta de atención de los servicios más esenciales», dice el principal partido de la oposición. Para el PP, «la situación de este inmueble es una muestra más de un problema que se repite en la ciudad sin que Diez actúe con la firmeza necesaria».