La AP-71 reduce también su capacidad a un solo carril en un tramo entre Villadangos y León sin rebajas en la tarifa
La restricción en sentido a la capital leonesa vuelve a poner en cuestión el cobro íntegro por parte de la concesión, en una situación similar a la que se produce por las obras en la AP-66
La AP-71 con uno de sus carriles cortados.
Los conductores que transitan por la autopista León-Astorga AP-71 se han encontrado este miércoles con una limitación en la calzada que ha desatado el malestar entre los usuarios. El carril derecho en sentido a la capital leonesa permanece cortado al tráfico en un tramo comprendido entre Villadangos del Páramo y León, obligando a encauzar toda la circulación por un único carril disponible.
La restricción genera retenciones puntuales en un corredor clave para el tráfico de la provincia que, sin embargo, mantiene intacta la tarifa del peaje a pesar de la merma en la capacidad de la vía. El malestar entre los usuarios se acrecienta, teniendo en cuenta la demanda social histórica para liberar de peaje esta autopista, una vía alternativa llamada a descongestionar la saturada N-120. Por el momento, quienes viajan hacia León siguen pagando el precio habitual por un trayecto que ofrece la mitad de su capacidad operativa.
La situación reproduce el malestar que se vive de forma recurrente en la AP-66, donde las constantes obras y el cierre de carriles o túneles han motivado repetidas protestas y peticiones de sanciones a la concesionaria por seguir cobrando la tarifa íntegra mientras se prestan servicios reducidos.