Nieves Roqueñí: «El ferrocarril es la clave para acercar El Musel a las empresas leonesas"
Las federaciones leonesas y asturianas de empresarios, junto con la Autoridad Portuaria de Gijón celebran mañana una jornada para presentar las posibilidades que ofrece El Musel para abrir al mundo la economía provincial

Nieves Roqueñí, en las instalaciones portuarias de Gijón.
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Gijón, Nieves Roqueñí, participará mañana en el encuentro organizado con los empresarios leoneses y asturianos (Fele y Fade) para acercar las posibilidades que ofrece El Musel y sus conexiones marítimas para el tejido productivo leonés.
—¿Cómo reforzaría la capacidad logística de León la conexión con El Musel?
—El Puerto de Gijón es la puerta marítima natural de León. Con una conexión ferroviaria regular y competitiva, León puede integrarse en una cadena logística marítimo-ferroviaria con proyección internacional, reforzando la competitividad de las empresas leonesas y el papel de El Musel como puerto de referencia del noroeste.
—¿Cuál es el volumen de actividad del puerto asturiano?
—El Musel ocupa el puesto 11 entre los 28 puertos de interés general por volumen de mercancía y es el primer puerto de España en graneles sólidos. Pero lo relevante es que dispone de infraestructuras, calados, superficie, capacidad operativa y operadores de primer nivel para seguir creciendo y diversificando tráficos, poniendo esa capacidad al servicio de Asturias y de su hinterland natural, donde León ocupa un lugar fundamental.
—¿Hasta dónde podrían llegar las empresas leonesas a través de las rutas marítimas?
—El mar abre las empresas leonesas al mundo. Desde El Musel pueden conectarse, directamente o a través de otros grandes puertos, con los principales mercados europeos e internacionales. El pasado año, el Puerto de Gijón movió mercancías con origen o destino en 126 países, lo que permite plantear El Musel como el puerto natural de León: una conexión terrestre eficiente y, desde ahí, acceso a una red marítima global.
—¿Qué ventajas ofrecen las conexiones marítimas para las exportaciones leonesas vinculadas a la maquinaria mecánica, el sector químico-farmacéutico y la agroalimentación?
—Todos necesitan una logística competitiva para crecer en el exterior: la maquinaria requiere capacidad para cargas pesadas o de grandes dimensiones y El Musel dispone de un muelle especializado en este tipo de tráficos; el sector químico-farmacéutico precisa seguridad, regularidad y trazabilidad, que puede aportar la carga contenerizada y la terminal de contenedores del puerto. Y la agroalimentación necesita cadenas fiables, servicios ágiles y trámites aduaneros eficientes, ámbitos en los que nuestro puerto ofrece cercanía, rapidez y capacidad de respuesta. En conjunto, los servicios portuarios, ferroviarios y por carretera disponibles ofrecen a las empresas leonesas una oportunidad clara para impulsar su internacionalización.
—¿El mar ofrece un ahorro de costes?
—Si se concentra carga y se combina bien ferrocarril, transporte marítimo y camión para la última milla, las economías de escala pueden ser relevantes. A ello se suman factores cada vez más valorados por las empresas, como la fiabilidad, la capacidad y la sostenibilidad.
—La Variante de Pajares ya ha abierto una gran vía, a la que aún queda por sumarse el desarrollo del Corredor Atlántico. ¿Cómo repercutirá todo ello en el desarrollo logístico del noroeste?
—La Variante de Pajares ha permitido reducir tiempos y superar los condicionantes históricos de la antigua rampa, especialmente relevantes para las mercancías. Además, fue un acierto concebirla para tráfico mixto, porque permite que una infraestructura clave para la movilidad tenga también un papel estratégico para la industria, los puertos y el ferrocarril de mercancías. El reto ahora es aprovechar plenamente esa infraestructura y complementarla con el Corredor Atlántico, que debe tener continuidad en los puertos y en el mar. El Musel puede ser una gran puerta marítima del Corredor hacia Europa, especialmente si se recuperan conexiones como la de Nantes-Saint-Nazaire y se genera masa crítica con carga procedente de León y otros puntos del noroeste.
—¿León es el nodo logístico natural? ¿Qué ventajas ofrece este puerto seco para los empresarios?
—León reúne condiciones extraordinarias para consolidarse como nodo logístico del noroeste: posición geográfica, suelo industrial, tejido empresarial y buenas conexiones por carretera y ferrocarril. Proyectos como Villadangos Intermodal, en el que participa la Autoridad Portuaria de Gijón, convierten ese potencial en una realidad y reflejan una apuesta estratégica: el puerto no termina en sus muelles, sino que debe acercarse a los territorios donde están las empresas y se genera la carga.
—¿Cómo ha comenzado a operar de forma regular el servicio de tren para contenedores desde León al puerto?
—El servicio ya está operativo. La conexión ferroviaria regular entre El Musel y León comenzó en febrero, de la mano de MSC y operada por Medlog, con una frecuencia semanal y vocación de crecer hasta dos frecuencias en función de la demanda. El primer tren transportó 36 contenedores con productos agroalimentarios y cubrió el recorrido en unas dos horas y media. Lo importante es que esta conexión materializa una cadena marítimo-ferroviaria: los contenedores llegan a El Musel por mar y continúan por tren hasta León, conectando a las empresas leonesas con redes internacionales.
—¿Qué repercusiones tiene en la logística el peaje de la autopista A-66?
—El peaje de la A-66 condiciona los costes por carretera entre Asturias y León, igual que lo hacen otros factores como los carburantes. Por eso es fundamental disponer de alternativas competitivas y reforzar el ferrocarril, sin enfrentar carretera y tren: ambos modos son necesarios y deben combinarse de forma eficiente.
—¿Qué sería necesario impulsar para que León y Asturias estén «mejor conectados»?
—Estar mejor conectados no depende solo de infraestructuras, que las tenemos: hacen falta servicios regulares, frecuencias adecuadas, fiabilidad, terminales intermodales eficientes y costes competitivos. Y también es necesario conectar a las empresas: la colaboración entre Fele y Fade permite acercarse al tejido productivo leonés, conocer sus necesidades y explicar las posibilidades que El Musel ofrece para importaciones y exportaciones.
—¿El tren es clave en este desarrollo con la conexión directa desde León o el propio Villadangos hasta El Musel? ¿Cuáles son los siguientes pasos?
—El ferrocarril es clave como herramienta para acercar El Musel a las empresas leonesas y conectar sus centros de producción con los muelles y las rutas marítimas. Contando ya con una conexión con León y Villadangos, tenemos que consolidar los servicios ferroviarios ya iniciados, incorporar nuevos cargadores, aumentar masa crítica y seguir reforzando las conexiones marítimas de El Musel. Cuanta más carga se canalice desde Asturias, León y el Corredor Atlántico, mayor capacidad habrá para sostener rutas actuales y hacer viables nuevas líneas. El tren acerca León al puerto, pero es el mar el que acerca León al mundo. A medio plazo, la ambición debe ser generar volumen y regularidad suficientes para impulsar conexiones con la fachada atlántica europea, incluida la recuperación de la Autopista del Mar con Nantes-Saint-Nazaire.