León concentra más de una quinta parte de las fincas rústicas del Estado con 3.320 inmuebles y más de 6.200 hectáreas
Un estudio de Cocampo radiografía el patrimonio público rústico en la provincia, marcado por una gran atomización —el 76,3% mide menos de una hectárea— y protagonizado por la macrofinca de Vega Bajera en Villamanín, que acapara más de la mitad de la superficie leonesa

La provincia de León se sitúa en el epicentro del patrimonio rústico de la Administración General del Estado. Según el trabajo de investigación elaborado por el Servicio de Estudios de Cocampo —recogido en el informe «Las 17.000 fincas del Estado. Radiografía del patrimonio rústico anunciado para favorecer el relevo generacional»—, León reúne actualmente un total de 3.320 fincas rústicas y 6.231,09 hectáreas de titularidad estatal. Esta cifra representa por sí sola más de una quinta parte de todas las fincas nacionales de este grupo, puestas sobre la mesa en enero dentro de las medidas gubernamentales orientadas a favorecer el relevo generacional en el campo.
A nivel nacional, el análisis de Cocampo identifica 15.510 inmuebles como Patrimonio del Estado, de los cuales el 76,4% cuenta con una superficie inferior a una hectárea y únicamente 176 alcanzan las 10 hectáreas. Esta misma tónica de minifundio se reproduce de manera casi idéntica en suelo leonés: la mediana se sitúa en las 0,41 hectáreas y el 76,3% de las parcelas no llega a la hectárea de extensión. De hecho, el peso del minifundio es tan acusado que solo 18 fincas en toda la provincia superan las 10 hectáreas, y tan solo una única propiedad rebasa la barrera de las 30 hectáreas.
Esta gran excepción y principal singularidad de la cartera leonesa es Vega Bajera, situada en el municipio de Villamanín. Con una extensión de 3.308 hectáreas, esta única propiedad representa por sí sola el 53,1% de toda la superficie provincial vinculada a este patrimonio estatal. Sin tener en cuenta este emblemático enclave, las 3.319 fincas restantes suman en conjunto unas 2.923 hectáreas. Más allá de este gigante territorial, la concentración de estos activos públicos por número se localiza fundamentalmente en municipios como Valderrueda (178 fincas), Gradefes (168), Chozas de Abajo (133) y Valderrey (118).
El estudio también profundiza en la evolución y el perfil histórico de estos activos en la provincia. La cartera histórica de León atesora 1.641 fincas y 1.860,69 hectáreas, con una mediana de 0,49 hectáreas. En este segmento histórico, solo una finca supera las 30 hectáreas (con 100,58 ha), una cifra muy distante de las magnitudes que registra Vega Bajera. En términos comparativos, el stock actual de inmuebles multiplica por 2,02 el número de fincas históricas y por 3,35 su superficie total (una relación que, al excluir Vega Bajera, se ajustaría a aproximadamente 1,57 veces).
Asimismo, el informe de Cocampo destaca que León presenta una reiteración histórica muy reducida, ya que el 94,9% de las fincas apareció una sola vez reflejada en el Boletín Oficial del Estado (BOE). En cuanto a los aspectos económicos, el precio inicial mediano de aquellos activos con información disponible se situó en unos 648 euros por finca, lo que equivale a aproximadamente 876 euros por hectárea. La actividad en torno a este patrimonio se ha mantenido notablemente dinámica hasta fechas recientes: el 42,8% de las fincas de toda la serie histórica provincial se ha incorporado en el periodo comprendido entre 2022 y agosto de 2026.