Villarig avisa: León se queda a la cola de médicos por habitante pese al alza en CyL
Los médicos alertan: «El problema ya no es solo cuántos somos, sino dónde estamos». Señala que «la provincia padece con especial dureza la brecha", porque entre El Bierzo y Valladolid hay 260 médicos de diferencia

El presidente del Consejo de Colegios de Médicos de CyL, José Luis Díaz Villarig, presentó el estudio ‘Demografía médica en CyL’.
CyL dispone hoy de un 23% más de médicos colegiados que en 2019 —lo que supone 3.491 profesionales adicionales hasta alcanzar los 18.409— y firma una tasa media de 502 médicos activos por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, en el mapa leonés, esta cifra récord sigue sonando a un espejismo lejano mientras persisten las dificultades cotidianas para cubrir las guardias o reponer a los profesionales que se van jubilando.
La paradoja la resumió sin tapujos el presidente del Consejo de Colegios Oficiales de Médicos de Castilla y León, José Luis Díaz Villarig, durante la presentación en las Cortes del cuarto estudio demográfico del sector. Villarig advirtió que CyL puede tener más médicos y continuar teniendo dificultades de cobertura en algunos lugares sin que exista contradicción. Acompañado por el presidente del Colegio de Médicos de Segovia, Graciliano Estrada, el máximo representante autonómico reconoció que la situación global es mejor de lo que se podía prever, pero frenó en seco cualquier atisbo de triunfalismo al recalcar que eso no significa que todos los problemas, «ni muchísimo menos, estén resueltos».
El nudo gordiano ya no es simplemente una cuestión de números brutos, sino de distribución geográfica y especialidades. La estadística global «engaña si no se desciende al detalle del territorio, donde León padece con especial dureza la brecha» entre el titular triunfal y la consulta vacía. La pregunta clave ya no radica en cuántos graduados salen de las facultades, sino en cuántos eligen quedarse a trabajar en los hospitales y pueblos leoneses. Por ello, insistió en que «el problema demográfico no puede analizarse preguntándonos solo cuántos médicos tenemos, sino qué médicos tenemos, dónde están y dónde los necesitamos realmente», explicó.
La brecha territorial se percibe «con absoluta nitidez» al observar el indicador de densidad de médicos de staff (profesionales en ejercicio activo, excluyendo a los jubilados y a los médicos en formación MIR) por cada 100.000 habitantes. Frente a la media autonómica (502), la provincia de León registra un coeficiente de 453 médicos de staff por cada 100.000 ciudadanos.
El escenario resulta aún más complejo si se analiza de forma específica la comarca de El Bierzo, que cierra la tabla autonómica con apenas 370 médicos de staff por cada 100.000 habitantes. La diferencia entre el área sanitaria con mayor densidad de CyLO (Valladolid, con 629) y El Bierzo alcanza casi los 260 profesionales por cada 100.000 habitantes, una disparidad que condiciona de manera directa el acceso de los ciudadanos a la cartera asistencial y la sobrecarga laboral de las plantillas.
Esta falta de efectivos es sangrante en las zonas catalogadas de difícil cobertura, con León como exponente claro. Villarig rechazó tajantemente que esta carencia pueda solucionarse mediante adscripciones forzosas. «Al médico no se le puede obligar y es imprescindible tener en cuenta la situación social y las condiciones profesionales de cada territorio». A su juicio, el reto no pasa solo por formar facultativos, sino por lograr que permanezcan en la Comunidad con incentivos reales y una planificación que siga la trayectoria completa del profesional.
El estudio analiza además una transformación profunda en la estructura de las plantillas que ha cambiado la clásica pirámide invertida de 2019 por una figura en forma de reloj de arena. Por un lado, los MIR han aumentado un 42%, aunque se da un fuerte desequilibrio en el reparto: Valladolid y Salamanca (con facultades de Medicina) concentran más del 50% de ellos, lo que resta capacidad de atracción y retención a centros de la provincia como el Hospital de León o el del Bierzo.
Por otro lado, la balanza se sostiene gracias a los profesionales sénior. Si en 2019 solo el 6% de los médicos activos superaba los 65 años, la franja alcanza ya el 17% debido a facultativos que han decidido posponer voluntariamente su jubilación. Una permanencia prolongada que está ayudando a amortiguar el relevo generacional y sin la cual el sistema se enfrentaría a un problema indudable.
Ante este panorama, los médicos reclaman a la Administración sanitaria un cambio radical de enfoque. Ofertar los puestos para fijar plantilla en las zonas periféricas y rurales.
«Quiero empezar con una pregunta. No es una pregunta técnica. Es la que puede hacerse cualquier persona de esta tierra, viva en una capital de provincia o en un pueblo de la montaña leonesa: cuando lo necesite, ¿habrá un médico para atenderme?». Con esta interpelación directa abrió el presidente del Consejo de Colegios Oficiales de Médicos de CyL, José Luis Díaz Villarig, su intervención en las Cortes para presentar el cuarto estudio de demografía médica (2019-2026). La cuestión sirvió de hilo conductor para radiografiar la brecha entre el titular autonómico y la realidad asistencial que sufre la provincia de León, donde el crecimiento global del número de profesionales no logra disipar la falta de cobertura en las consultas locales. «Los datos nos traen, a la vez, una buena noticia y una advertencia. La buena noticia: desde 2019 hay más médicos colegiados y la reposición mejora. La advertencia: las diferencias entre territorios y entre especialidades siguen ahí. Las dos cosas son ciertas». CyL ganó un 23,4% (3.491 profesionales más) y León un 21,3% (3.029).
El presidente del Consejo de Colegios Médicos de CyL, José Luis Díaz Villarig, remarcó la importancia de no masificar las aulas y quirófanos sin garantías docentes. «Un cirujano se forma operando. Necesita casos, procedimientos, complejidad y un tutor con tiempo para enseñarle. Debemos formar donde podamos formar bien». A este rezago en la plantilla activa se suma la brecha en la formación de especialistas. Valladolid y Salamanca concentran más del 50% de los médicos residentes (MIR) de la Comunidad, y relegan a León y Burgos, que acaban de estrenar el primer curso, a un segundo escalón y dejan al Bierzo en volúmenes residuales. Reclamó a las administraciones abandonar la improvisación y adoptar un sistema de vigilancia permanente que cruce edad, especialidad y territorio. «CyL no necesita solo más médicos. Necesita los médicos adecuados, en los lugares adecuados y en el momento adecuado. N es cuadrar cifras en un despacho, sino garantizar «qué atención podrá recibir cada persona, en el lugar y en el momento en que la necesite».
«Perdemos médicos de 45 a 55 años, es perder experiencia y liderazgo»
El informe detalla un cambio de estructura en la profesión, que rejuvenece por la base mediante el repunte del 42% de MIR pero sufre un agudo vaciado en los tramos intermedios. Entre los 45 y los 55 años, CyL ha perdido 242 facultativos en siete años. «Estamos perdiendo médicos entre los 45 y los 55 años. Y perder un médico en esa etapa no equivale únicamente a perder una unidad en una estadística. Perdemos experiencia, capacidad docente y liderazgo. Formar médicos jóvenes es imprescindible, pero conseguir que quieran desarrollar aquí toda su carrera profesional es igualmente importante», aseveró Villarig. Esta fuga en la madurez clínica se ha compensado de forma provisional gracias a que el 17,1% de los médicos activos supera ya los 65 años tras posponer su retiro. A nivel autonómico, el informe refleja una clara evolución en el índice de reemplazo. La tasa de reposición teórica ha pasado del 0,74 en 2019 al 1,23 en 2026, lo que significa que el volumen global de médicos activos y en formación logra compensar las jubilaciones que se van produciendo
La sanidad «nos afecta a todos y no es un tema de un solo partido»
Villarig confirmó el incremento de contagios por covid-19 e instó a la ciudadanía a acudir a la campaña de vacunación «porque tiene las ventajas que todos conocemos». Cuestionado sobre la propuesta formulada por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, para que las mutuas de accidentes de trabajo puedan gestionar altas médicas o realizar pruebas diagnósticas, Villarig abogó por abordar el sistema desde un prisma global y sin sesgos partidistas. «El sistema sanitario se compone de muchas facetas: públicas, privadas, concertadas, de muchas», señaló, insistiendo en que la sanidad «es algo que nos afecta a todos y no es un tema de un solo partido». Aunque calificó de utopía la consecución de un gran pacto sanitario de estado global, sí defendió la necesidad de alcanzar acuerdos parciales entre todos los actores del sector. «Con los médicos tienen que contar sí o sí. Sin médicos no hay un sistema sanitario tal cual lo entendemos en este momento», remató, antes de lamentar que la relación entre el Ministerio de Sanidad y la profesión médica haya sido «nula».