Cinco consejeros de Sanidad se alían en León contra el colapso del sistema de salud
Díaz Villarig reúne a los dirigentes en plena crisis sanitaria e incubación de huelgas para buscar soluciones. Los médicos exigen un Estatuto Marco propio que recoja su singularidad frente a la «parálisis política»

Díaz Villarig (en el medio) con los consejeros de Sanidad de Cantabria, César Pascual; CyL, Alejandro Vázquez; La Rioja, María Martín; Comunidad Valenciana, Marciano Gómez, y Galicia, Antonio Gómez. .
Cita de máximo nivel y en un momento límite para la sanidad pública española. León se convirtió ayer en el epicentro del debate sobre el futuro del Sistema Nacional de Salud (SNS) tras la convocatoria impulsada por el presidente del Consejo de Colegios Médicos de Castilla y León, José Luis Díaz Villarig.
La jornada reunió a cinco consejeros del ramo (CyL, La Rioja, Valencia, Galicia y Cantabria, ya que el de Castilla-La Mancha suspendió el viaje tras conocerse la tragedia ferroviaria registrada en Toledo) con un objetivo claro: buscar soluciones urgentes y consensuadas ante un panorama político inestable y la amenaza real de un parón sanitario generalizado.
El diagnóstico de Díaz Villarig no dejó espacio para la duda. El representante de los médicos en León y la comunidad advirtió que nos encontramos en «unos momentos críticos, con unas elecciones en unos días y donde el panorama político puede cambiar». Ante eta coyuntura, exigió altura de miras para situar la asistencia por encima de partidismo. «Todos los profesionales debemos de estar de acuerdo, y no solo profesionales, también políticos y autonomías por un fin común que es la asistencia sanitaria».
El malestar del colectivo con el Ministerio de Sanidad por el freno a un Estatuto Marco constituyó el eje central de su intervención. «Como organizaciones profesionales hemos estado pidiendo un estatuto propio; está todo paralizado por la política y, cuando cambie esto, volveremos a hablar», remarcó Villarig, que recordó la abnegación de la profesión.
«Ser médico lleva unas connotaciones porque la enfermedad no duerme ni de día ni de noche y alguien tendrá que hacer las noches, las mañanas y las tardes los días de guardar».

Villarig bromea con el consejero de Valencia.
Por su parte, el consejero de Sanidad de la comunidad, Alejandro Vázquez, respaldó el foro que se propició ayer en León para tratar «de forma sosegada» los problemas estructurales del sistema y no dudó en señalar directamente al Gobierno central por la «tensión dentro del colectivo médico» que provocó, a su juicio, la tramitación del borrador ministerial, lo que generó huelgas que «han deteriorado el sistema de atención sanitaria gravemente en España y afectó a CyL».
Vázquez urgió a abordar aspectos clave como la conciliación, la jornada laboral o «las retribuciones de las guardias» y advirtió que las disparidades entre autonomías provocan fuga y movilidad de profesionales.
Asimismo, puso en valor el estudio demográfico médico pionero realizado en la Comunidad por impulso de Díaz Villarig —«la única que lo ha hecho»— para diagnosticar la realidad de las plantillas y anunció que la consejería presentará «en breve» el plan de gestión para unas listas de espera tensionadas tras los paros.
Valencia abre el camino con plazas por concurso de méritos sin otro examen
El consejero de Sanidad de la Comunidad Valenciana, Marciano Gómez, avanzó un cambio de paradigma histórico en los procesos de selección de personal sanitario que situará a esta autonomía a la vanguardia nacional. Será la primera en eliminar los exámenes tradicionales de oposición para los profesionales titulados. «Todo aquel que sea especialista en Ciencias de la Salud (MIR, PIR, EIR o FIR) no tendrá que examinarse otra vez, la plaza irá directamente por concurso de méritos», anunció. Gómez defiende que la formación especializada previa ya avala la competencia de los facultativos y que simplificar el acceso es la vía más directa para fidelizar el talento en la sanidad pública.
El consejero reivindicó el éxito cosechado tras un año de vigencia de su decreto ley para plazas de difícil cobertura. Según explicó, la planificación enfocada a las necesidades reales de los profesionales ha permitido alcanzar «pequeños hitos» de gestión, como la masiva respuesta a las últimas convocatorias extraordinarias. «Se presentaron 3.000 compañeros y hemos dado 900 plazas». Enfatizó que este tipo de incentivos no se aplican de forma indiscriminada, sino ajustados a cada perfil sanitario, ya que recordó que «no es lo mismo un cardiólogo que un radiólogo» y que el objetivo final es garantizar en cada punto del mapa la masa crítica de pacientes necesaria para que los médicos mantengan un alto nivel de experiencia y calidad asistencial.
Gómez también explicó que para afrontar los problemas intrínsecos de la gestión sanitaria en Valencia, marcada por la dispersión geográfica como León y la convivencia entre zonas costeras y de interior, se estableció una doble estrategia con medidas coyunturales y refuerzos estivales para absorber la presión asistencial de los millones de turistas en el litoral, frente a soluciones estructurales destinadas a fijar profesionales en las áreas de interior con mayores problemas de cobertura.