«La blefaroplastia debe rejuvenecer la mirada conservando la expresión»
El Dr. Álvaro Toribio, de la Clínica León Ocular.
S. C. Anuncibay | león
El oftalmólogo y cirujano oculoplástico de la Clínica León Ocular Álvaro Toribio explica por qué cada vez más hombres y personas jóvenes se interesan por la cirugía de párpados, qué aporta el láser y por qué la salud ocular es esencial para conseguir un resultado natural.
—La blefaroplastia es cada vez más conocida. ¿Qué buscan quienes acuden a su consulta?
—Muchas personas nos dicen que tienen aspecto de cansancio, aunque hayan descansado bien. El exceso de piel en los párpados superiores o las bolsas en los inferiores pueden dar esa impresión. La blefaroplastia permite corregir estos cambios y devolver a la mirada un aspecto más despejado, conservando la expresión. Actualmente, la blefaroplastia es la cirugía estética más frecuente después de los 50 años, tanto en hombres como en mujeres. En mi web www.blefarolaser.es y en mi cuenta de Instagram, @dr.alvarotoribio, comparto información para ayudar a resolver dudas y entender qué resultados podemos esperar.
—¿También se operan cada vez más hombres?
—Sí, es una tendencia al alza. Dado que en la blefaroplastia las cicatrices quedan ocultas en los pliegues, lo que las hace imperceptibles, cada vez más varones deciden operarse. A ellos les preocupan especialmente las bolsas, la pesadez de los párpados o esa expresión de cansancio. Suelen buscar una mejoría duradera, manteniendo sus rasgos, y que les permita recuperar su actividad en pocos días. Para ello, la planificación debe respetar la anatomía y la expresión de cada persona, y también las características propias de la mirada masculina.
—¿Y por qué se interesan personas más jóvene?
—Porque las bolsas y el exceso de piel no dependen únicamente de la edad. También influyen la anatomía y la herencia, y algunas personas presentan estos cambios pronto. La indicación no la determina cumplir una edad concreta, sino lo que encontramos en la exploración, las incomodidades y las expectativas del paciente.
—Una de las principales preocupaciones es que cambie la cara. ¿Puede evitarse?
—El objetivo es rejuvenecer la mirada conservando la expresión. Buscamos que el paciente se vea mejor y siga reconociéndose. En una zona tan delicada, retirar más piel o más grasa no significa conseguir un resultado mejor. La naturalidad depende de adaptar la cirugía.
—Usted es oftalmólogo y especialista en cirugía oculoplástica. ¿Qué aporta esa formación?
—Los párpados protegen el ojo y participan en el parpadeo y en la distribución de la lágrima. Por eso, antes de una intervención estética debemos valorar también la superficie ocular, la presencia de ojo seco y la posición y función de los párpados. Mi formación como oftalmólogo me permite integrar esa valoración en la planificación quirúrgica. El resultado debe ser estético y, al mismo tiempo, respetar la salud y la función del ojo.
—El láser ocupa un lugar importante en su forma de operar. ¿Qué ventajas ofrece?
—Utilizo el láser de CO2 como instrumento principal desde 2019. Permite controlar el sangrado durante la intervención y trabajar con mayor precisión en estructuras muy pequeñas. Ese control contribuye a reducir los hematomas y favorecer la recuperación. Además, en algunos pacientes, el láser permite complementar la cirugía con una técnica llamada resurfacing, que mejora las arrugas y la firmeza de la piel sin realizar incisiones ni colocar suturas en la zona tratada.
—¿Cómo es la intervención y qué debe esperar el paciente?
—Es una cirugía poco invasiva y ambulatoria, es decir, sin ingreso. La anestesia se adapta a cada paciente y al tipo de operación (párpados superiores, inferiores o ambos), pudiendo emplearse anestesia local o combinarse con distintos grados de sedación, para garantizar el confort y evitar el dolor. La recuperación es progresiva, pero en general se retoma la actividad a los pocos días, mientras que el resultado continúa asentándose durante las semanas siguientes.
—¿La blefaroplastia corrige cualquier signo de envejecimiento alrededor de los ojos?
—Prácticamente sí. Hoy en día permite corregir un amplio abanico de alteraciones perioculares, ya que se combina con otros procedimientos. Por ejemplo, la cantopexia permite dar a los párpados una forma almendrada que gusta mucho; otras técnicas corrigen cejas caídas, surcos profundos, párpados bajos, además de eliminar el exceso de piel y bolsas grasas que sería la parte específica de la blefaroplastia. También la combinación de cirugía con tratamientos como la toxina botulínica o el ácido hialurónico permite abordar diferentes signos de envejecimiento.
—Tras 22 años en el Hospital de León, acaba de cerrar esa etapa. ¿Cómo afronta este cambio?
—El hospital ha sido una parte fundamental de mi vida profesional. Allí he trabajado 22 años, seis como jefe de sección de Oculoplástica, y me llevo una experiencia muy valiosa, además de todo lo compartido. Ahora he decidido centrar mi actividad en León Ocular. Afronto esta etapa con ilusión y con la posibilidad de dedicar más tiempo al desarrollo de nuestra clínica y a la atención de nuestros pacientes.
—¿Qué le diría a alguien que está pensando en operarse?
—Que el primer paso es una valoración individual y una conversación tranquila sobre lo que desea mejorar. En León Ocular estudiamos tanto los párpados como la salud del ojo y explicamos las opciones, los resultados y la recuperación. Mi prioridad es conseguir una mirada más descansada y natural, cuidando la seguridad y respetando la identidad de cada paciente.