El PSOE de León rinde homenaje a un afiliado de 91 años, miembro del partido desde el 34, miliciano, preso del franquismo y edil en la transición
José Fernández, socialista
José Fernández Fernández, socialista, combatiente republicano y preso en la dictadura de Franco, no
José Fernández Fernández se inunda de lástima, no de odio, cuando lleva la memoria hasta el suelo de las cárceles en las que durmió durante cuatro años, presidiario de la dictadura franquista, tirado en el suelo, recluido entre reos condenados a muerte. En ese punto, retrae con un sonido anomatopéyico el sinvivir de los condenados: «Llega el día y se siente llegar al piquete, subir las escaleras y llamar a los que lleva a fusilar. Eso es lo más triste de todo lo que había visto. Pero hay cosas que no se pueden contar». Relata un hombre de 91 años, encogido por la emoción ante el homenaje que le rindió la Agrupación Local del PSOE en León; un socialista, militante desde el año 1934, combatiente republicano, preso de la dictadura, concejal en la transición en el equipo de gobierno de Pérez de Lera. «He aquí el ejemplo; asumió el compromiso con el PSOE y no lo abandonó, y no se arrugó para defenderlo, incluso a costa de hacerlo con su propia vida», dijo Francisco Fernández, candidato a la Alcaldía de la capital leonesa, en el acto de homenaje al afiliado José Fernández en una estancia que la audiencia dejó pequeña. El candidato del PSOE matizó que el homenaje se hacía extensivo a una generación que «marcó el camino de la libertad que ahora debemos mantener nosotros». Y José Fernández, con lágrimas y todo, insiste en la causa que le ha movido: «Yo poco podré ya; pero si vivo en las próximas elecciones votaré. Que hay que luchar, que el enemigo es malo y resiste y hay que poner todos los medios necesarios para vencerlo». José Fernández Fernández luchó en las milicias republicanas, en la compañía del capitán Lozano «en la collada de Aralla, donde estábamos agrupados soldados de las comarcas de Gordón, La Robla y Luna. Estuve herido durante tres meses; sin atención médica. Eso es aguanta porque eres joven. Resistes porque crees en lo que defiendes. Viví la guerra desde el inicio y hasta el final». José Fernández resume ese capítulo con una historia singular: «El capitán Lozano, el abuelo de Zapatero, fiel a la decisión democrática de los españoles, nos mandó construir un muro en la trinchera; allí escribí apunta bien miliciano y defiende la República; 26 de marzo de 1937. Cuando le hicieron un homenaje al capitán Lozano, me llamó la familia de Zapatero para que fuera. Sentí mucho no poder volver a Aralla».