San Andrés | Se ubicará en la nueva glorieta de Heriberto Ampudia, que adquirirá el nombre de la asociación
Los Donantes de Sangre contarán con un monumento conmemorativo
La celebración del Día Provincial de la organización en el municipio servirá para su inauguración
La celebración de la asamblea anual de los Donantes de Sangre de León, que tendrá lugar el próximo día 6 de julio, servirá para que San Andrés del Rabanedo otorgue su homenaje a la entidad de manera doble: como sede del encuentro y con la implantación de un monumento conmemorativo en la glorieta que pasará a llevar su nombre a partir de ese momento, situada en la confluencia de las calles Heriberto Ampudia y Azorín. La jornada comenzará con la reunión de los miembros de la sociedad en el polideportivo Antonio Valbuena para la protocolaria aprobación de actas y seguimiento de la actualidad. Tras este prólogo del Día Provincial del Donante se celebrará la inauguración del monumento y la placa comemorativa al pie, en la que se reseñará la fecha y el motivo de la distinción. El monumento ha sido diseñado por Francisco Azconegui, director de la Escuela de Oficios, y bautizado con el nombre de Árbol de la Solidaridad. La representación, efectuada en metal, semeja un árbol de cuyas ramas penden gotas de sangre, en cara alusión a la tarea desempeñada por la asociación de nivel nacional. Como complemento de este acto se hará oficial la denominación del recurso vial como Glorieta de los Donantes de Sangre; nacida para regular el tránsito de entrada en el municipio y distribuir el tráfico entre las calles Heriberto Ampudia, Azorín, Orugo y Guzmán el Bueno. Para poner colofón a la jornada tendrá lugar una comida de confraternización entre los miembros de los Donantes de Sangre y las autoridades municipales. Esta iniciativa nace de la buena relación existente entre el Ayuntamiento del municipio y los responsables de la organización. A la espera del protocolo La finalización de las obras y los requisitos administrativos mantienen la calle Heriberto Ampudia, una de las que desemboca en la futura glorieta de los Donantes de Sangre, cerrada salvo en contadas excepciones, para agilizar la densidad de tráfico de la zona en los momentos en los cuales las máquinas no necesitan cortar la calle para desarrollar su función. Los responsables de la obra han manifestado que con la mayor prontitud se abrirá definitivamente el vial, que servirá para desahogar la calle Azorín y el resto de adyacentes. Cuando todavía continúan las máquinas con los retoques, un grupo de vecinos ha levantado la voz para solicitar que la calle Guzmán el Bueno pase a ser de doble sentido, como era antiguamente, para facilitar el tránsito y no provocar rodeos innecesarios ya que incluso se ha ensanchado.