Loyola de Palacio descarta que pueda desaparecer la trashumancia
La vicepresidenta de la Comisión Europea, Loyola de Palacio, descartó la posible desaparición de la trashumancia a pie porque la carne de las razas autóctonas que, como la avileña, se cría en libertad, «tiene un sabor completamente distinto y una calidad extraordinaria». Con el lema La trashumancia viva , un recorrido simbólico fue presenciado por cientos de personas que se acercaron hasta la cima del puerto del Pico de Ávila para observar el paso de dos mil vacas de siete ganaderías abulenses a través de la calzada romana. Las reses partieron hace varios días desde tierras extremeñas y toledanas, donde habían permanecido durante el invierno y la primavera, para llegar a la provincia de Avila, donde pastarán hasta noviembre o diciembre en función de la meteorología. Se trata de una práctica que la vicepresidenta de la Comisión Europea suele realizar «desde hace muchos años» cuando sus ocupaciones se lo permiten, ya que supone un «corte total» con su trabajo habitual y le permite «cargar pilas», comentó. «Me encanta la naturaleza y el campo», apuntó De Palacio, quien añadió que la trashumancia es «de aquellas tradiciones únicas que quedan en España». La trashumancia a pie se realiza normalmente en la segunda quincena de junio para la subida a la sierra y poder ocupar los agostaderos, mientras la bajada a los majadales adehesados se efectúa en noviembre o diciembre.