Un preso intenta quemar su celda en la cárcel de Mansilla de las Mulas
Unos ochenta internos del Centro Penitenciario de León, ubicado en Mansilla de las Mulas, tuvieron que ser desalojados del módulo 2 de la macrocárcel después de que un preso, D.G., tratara de prender fuego a su celda e incendiara su colchón.
Según informó el subdirector de la prisión leonesa, Javier Martínez, el suceso tuvo lugar a las 3,00 de la madrugada, cuando el interno, de unos veinticinco años de edad, prendió fuego al colchón de su cama, que fue sofocado con un extintor pero que provocó una gran humareda en el módulo 2. Este suceso motivó que varios de los internos tuvieran que trasladarse hasta la enfermería del centro para ser examinados por el médico de guardia. Fuentes sindicales precisaron que los análisis médicos se debieron a que el «colchón es de gomaespuma, un material muy tóxico en la combustión». Después de dos horas de ajetreo, la situación quedó restablecida y el preso causante del incendio fue trasladado al módulo de aislamiento. La prisión de Mansilla cuenta con 1.150 internos, un número que podría incrementarse hasta 1.200 ó 1.300 dado que «hay capacidad para ello», según el subdirector del centro, cuyas declaraciones contrastaron con las de fuentes sindicales, que indicaron que «eso es negar lo evidente». Estas fuentes recordaron que «la Ley Orgánica General Penitenciaria establece que únicamente debe haber un interno por celda y en Mansilla hay 1.088 celdas», teniendo en cuenta que aún quedan 144 por abrir, las cuales corresponden a dos módulos.