El pasado mes de julio pernoctaron 1.336 personas, 300 más que el año pasado
El Ayuntamiento creará nuevos espacios para peregrinos de cara al 2004
La mayor parte de los caminantes se alojan en las instalaciones de las Benedictinas

En la imagen, un peregrino realizando el Camino de Santiago a su paso por León
El concejal de Juventud del Ayuntamiento de León y responsable del albergue municipal, Ibán Alonso, anunció la intención del equipo de Gobierno de habilitar, de cara al próximo Año Jacobeo, espacios alternativos en los que poder acoger al gran número de peregrinos que pasarán por la capital leonesa. En primer lugar se ha pensado en la iglesia del barrio de Puente Castro en la actualmente se ubican las instalaciones de la Escuela Taller. Ibán Alonso explica que «es la entrada a la ciudad por el Camino de Santiago, y nos parece buen sitio como solución provisional». El edil reconoce que «los años Jacobeos siempre superan la previsión de las administraciones» y añade que «con vocación de permanencia y continuidad intentaremos encontrar un lugar en el casco histórico de la ciudad que tenga las mismas condiciones que el albergue». Una iniciativa, condicionada, según aclara el concejal « a las disponibilidad de espacio y dinero». Madres Benedictinas El albergue municipal está situado en el antiguo Colegio de Huérfanos Ferroviarios (CHF), y dispone de 64 plazas para peregrinos, aunque cuando es necesario y hay vacantes, se utilizan para el mismo fin algunas camas que pertenecen al albergue juvenil ubicado en el mismo inmueble. El pasado mes de julio pernoctaron allí 1.336 personas, 300 más que en el mismo periodo de 2002, año en el que 5.728 peregrinos lo utilizaron como alojamiento. La demanda de hospedaje de los caminantes que pasan por León, es atendida en su mayor parte en el albergue de las Madres Benedictinas, conocidas como «las Carbajalas». Una de las encargadas del hospedaje, sor Ana María, asegura que en lo que llevamos de agosto, han recibido a unos 160 peregrinos por día, y durante julio la cifra superó a los 2.700. En lo que va de año ya han pasado por su albergue 9.486 personas, y en todo 2002 lo hicieron 14.482. Las Madres Benedictinas disponen de casi un centenar de camas, pero «tenemos también colchonetas donde caben muchos más», explica sor Ana María. Frente a la tasa fija que tiene establecido el albergue municipal y que oscila entre los seis y diez euros por noche dependiendo de la edad del caminante, las monjas reciben donativos voluntarios para sufragar los gastos.