La OCDE advierte de que el envejecimiento del cuerpo docente atraerá a nuevos enseñantes
El gasto en educación creció menos que la economía entre el 95 y el 2000
Corea del Sur y Estados Unidos son los países que más fondos invirtieron en materia educativa
El gasto en educación preuniversitaria en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) creció menos que la economía entre 1995 y 2000, año en que representó el 5,9% del Producto Interior Bruto (PIB), aunque con sustanciales variaciones entre los países miembros. En su informe anual sobre educación, la OCDE advierte de que el envejecimiento del cuerpo docente plantea el reto de atraer a nuevos enseñantes en los próximos años. El voluminoso documento, que no recoge datos completos sobre los 30 países miembros de la organización, pone de relieve las disparidades en los fondos destinados a la educación entre los Estados del llamado «club de los países desarrollados». Mientras representaban un 7,1% del PIB en Corea del Sur, un 7% en Estados Unidos, un 6,7% en Dinamarca, un 6,5% en Suecia o un 6,4% en Canadá, los fondos para la educación se limitaban al 3,4% en Turquía, al 4% en Grecia o al 4,2% en Eslovaquia. Nueve países dedicaron a la educación preuniversitaria en el 2000 menos del 5% de su PIB, y entre ellos estuvo España con un 4,9%, cifra inferior al 5,5% que se había registrado en 1995. Disminución relativa Más importante fue la disminución, en términos de riqueza relativa, en la República Checa, Finlandia, Irlanda, Noruega y Eslovaquia, ya que la bajada superó siete décimas del PIB en el quinquenio. En 15 de los países de la organización, el incremento entre 1995 y 2000 fue superior al 5%, pero al contrario de lo que había ocurrido en la primera mitad de la década de los 90, la progresión tendía a ser inferior a la de la economía, según el informe. El 88% de los fondos procedía de fuentes públicas como media de la OCDE, aunque la financiación privada era significativa en algunos países como Corea del Sur (un 40%), EEUU (casi un tercio), Australia y Japón (una cuarta parte). La financiación privada es particularmente importante en la universidad para algunos países, como Corea del Sur (con una cuota del 77%), mientras que es sólo del 3% en Dinamarca, Finlandia o Grecia. La OCDE indicó que el gasto público en educación global aumentó en los cinco años analizados en el informe, aunque a un ritmo menor que la economía. Ese crecimiento fue más importante en términos relativos en Dinamarca, Grecia y Suecia. El «club de los países desarrollados» consagraba en 2000 una media de 6.361 dólares por estudiante, en una horquilla que iba de 3.000 dólares o menos en países como la República Checa, Hungría, México, Polonia, Eslovaquia o Turquía, hasta más de 8.000 en Austria, Dinamarca, Noruega, Suecia, Suiza y Estados Unidos. Los autores del informe destacaron que del nivel de educación dependen los ingresos posteriores de los ex alumnos. Así, las personas con un título de formación superior ganan «sustancialmente más» que los que únicamente tienen una titulación secundaria. Por ejemplo, más del 70% de los estudiantes consiguen al menos finalizar los estudios secundarios en toda la zona de la OCDE, aaunque esa proporción supera el 90% en Dinamarca, Finlandia, Alemania, Japón y Polonia.