Al menos, una vez al año Todos generan un aumento de motivación
¿Cuántas veces a lo largo del curso deben los padres entrevistarse con el tutor de su hijo? La respuesta depende de las dificultades escolares o problemas de comportamiento ante los que nos encontremos. Como mínimo, una vez a lo largo del curso; recomendable, una vez por trimestre, a poder ser unos días después de recibir las notas; si nos encontramos ante un «traste», todas las veces que sea necesario. Hay quien no le ve ninguna utilidad a las reuniones con el tutor de su hijo, sobre todo cuando el susodicho «va como la seda». Sin embargo, está comprobado que después de uno de estos encuentros, se produce un aumento de la motivación por todas las partes. Es decir, padres y profesores dedican más atención e interés al alumno, mientras que éste también se siente más implicado. Vamos, que todos salen ganando.