El Ayuntamiento agilizará la conversión de las dos carreteras en tramos urbanos
El carril-bici se ejecutará por tramos, según se vaya desarrollando el suelo del municipio y se puedan adaptar algunos de los equipamientos que ya existen a la nueva estructura y a la nueva dimensión que prevé el avance del Plan General de Ordenación Urbana. La intención municipal es agilizar la conversión de las dos carreteras que seccionan actualmente el Ayuntamiento, la León-Collanzo y la nacional a Santander, en tramos urbanos. Ambos viales se desplazarán de los cascos urbanos para evitar que estas carreteras sobrecargadas de tráfico atraviesen las poblaciones. Así, se podrá diseñar un nuevo trazado, que descongestione la circulación rodada y que, al tiempo, evite la peligrosidad que supone que los vehículos circulen a altas velocidades por los pueblos de Villaquilambre. El concejal de Urbanismo, Jesús García, asegura que existe sintonía con el Ayuntamiento de León para buscar un trazado alternativo a la León-Collanzo, ya que ésta se prolonga hacia la avenida Mariano Andrés de la capital, saturándola y generando un tapón de vehículos. Conexión con León Las retenciones son más frecuentes los fines de semana del verano, cuando regresan los leoneses que han ido a pasar unos días a la montaña. Según las estadísticas, más de 3.500 conductores circulan a diario por la LE-311. Además, ambos ayuntamientos estudian las mejores soluciones para salvar la Ronda Este y para dar una salida mejor a los vehículos que acudan al campus universitario de Vegazana.