| Orientación escolar | El consumo de alcohol |
¡Unas cervecitas para el nene!
La edad de inicio de consumo de alcohol es cada vez más precoz. El 58% de los jóvenes de entre 14 y 18 años bebe el fin de semana y un 15% lo hacen a diario, según el plan nacional sobre drogas
El consumo abusivo de alcohol es uno de los graves problemas de la salud pública
¿Una fiesta sin licores? ¿Un fin de semana sin cerveza? Parece que los adolescentes españoles también se suben al carro a la hora de participar de la droga más consumida y socialmente aceptada de nuestro país: el alcohol. En concreto, el 58% de los jóvenes de entre 14 y 18 años bebe el fin de semana y un 15% lo hace a diario, según los datos del Plan Nacional sobre Drogas. Además, ahora lo hacen antes -la edad de inicio ya se sitúa en los trece años- y cada vez son más las mujeres que engrosan las estadísticas de consumidores habituales. Y, si seguimos bajando la edad, llegamos a otro dato alarmante: el 3,5% de los niños españoles de 11 años ya ha probado este tipo de bebidas. Las razones que dan los propios jóvenes para beber son éstas: «para divertirme», «para poder ligar» o, simplemente, «para emborracharme». Según los especialistas, las causas son otras: la falta de opciones para ocupar el tiempo libre, la escasez de temas de conversación, la curiosidad, el nivel de ansiedad y el bombardeo publicitario al que están sometidos. En cuanto a las consecuencias, las más graves son los accidentes de tráfico, la principal causa de mortalidad entre los jóvenes: el pasado año fallecieron 2.000 en la carretera a consecuencia del alcohol. Pero sus efectos perjudiciales no acaban ahí: su consumo en edades tempranas altera el desarrollo cognitivo y la capacidad de aprendizaje. Por no hablar del riesgo de lesiones en el hígado, estómago o corazón. En definitiva, el consumo abusivo de alcohol representa uno de los principales problemas de salud pública no sólo en España sino en toda Europa. Sin embargo, sólo el 42% de los adolescentes de nuestro país es consciente de los riegos que acarrea para su salud. ¿Cómo se explica esto? Pues con estos datos, que hablan por sí solos: -España ocupa el séptimo país del mundo en consumo de alcohol. -Además, es el tercer país productor de vino, tras Italia y Francia, el noveno en bebidas destiladas y el duodécimo de cerveza. -Cuenta con 250.000 puntos de venta, uno por cada 150 habitantes; y 300.000 personas viven, de una forma directa, de su producción y comercialización. -Por no hablar de los miles de millones que se invierten en publicidad con el objetivo de convencer a nuevos y jóvenes consumidores.