«Seguirá siendo, por muchos años, absolutamente esencial» para cubrir la demanda eléctrica
Folgado reconoce la dependencia energética del carbón en España
Anuncia que Europa suavizará la exigencia ambiental para compatibilizarla con la industrial
«El carbón forma parte esencial del plan energético: seguirá siendo por muchos años absolutamente esencial» para garantizar el suministro eléctrico a la industria y a los hogares españoles. El secretario de Estado de Energía, Desarrollo Industrial y Pyme, José Folgado, se expresó ayer en estos términos tras firmar en León convenios para el desarrollo de infraestructuras en las cuencas mineras, con cargo al Plan del carbón, por poco más de 50 millones de euros. El número dos del Ministerio de Economía pretendía salir así al paso de los sindicatos y «tranquilizar» a las cuencas mineras respecto a las denuncias de que el Gobierno no apuesta por el carbón en su planificación energética; motivo por el que estaría retrasando la fijación de la reserva estratégica para el autoabastecimiento energético hasta después de las elecciones generales. Folgado argumentó que no ha convocado una mesa de trabajo con agentes sociales y patronal porque hay tiempo y porque «el secretario de estado no ha estado en situación abstraccionista: tenemos que modular en el tiempo nuestro trabajo». Precisó que han estado recabando datos «precisos» sobre cada empresa minera y que a partir de ahora estudiará con patronal y agentes sociales «no cada empresa, cada una de las instalaciones», desde sus facetas de localización, empleo, yacimiento, productividad y costes, para atendiendo a razones económicas, sociales y regionales en cada caso, pactar una reserva estratégica que proponer a Europa. Y «esto lleva tiempo», dice. Protocolo de Kioto José Folgado también apuntó que respecto a la aplicación del Protocolo de Kioto -que afecta al sector minero en cuanto a que las térmicas deben reducir sus emisiones contaminantes y modernizarse- negó que España haya pedido una moratoria en la aplicación de las directivas al efecto para poder garantizar el abastecimiento energético. En cambio, desveló que el último Consejo Europeo aprobó, «tras una reflexión», que en cuanto a inversiones e industria, para garantizar la competitividad, se estudiarán al mismo tiempo los efectos económicos y de deslocalización industrial que pudiera tener una aplicación estricta de las normas ambientales. Se busca compatibilizar la convergencia económica y el desarrollo sostenible.