La Asociación de Ayuda a Víctimas de Agresiones Sexuales fue acusación particular en 33 juicios
Las denuncias por violencia doméstica y sexual aumentaron en León en el 2003
El único servicio que redujo su labor fue el gabinete psicológico, que recibió la mitad de consultas
La Asociación de Ayuda a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia Doméstica de León, Adavas, registró durante 2003 un incremento notable en el número de casos atendidos en su despacho jurídico. En el ámbito de la violencia sexual se llegó a los 27, frente a los 15 de 2002, y en lo que se refiere a agresiones domésticas se pasó de 25 en el anterior ejercicio a los 35 del actual, según informó la agencia Ical. El colectivo ejerció este año como acusación particular en ocho juicios por delitos de violencia sexual, uno más que en 2002, y 25 referidos a violencia doméstica. En este apartado el incremento de 11 vistas respecto al año pasado está relacionado, según explica Sagrario Pérez, de Adavas, con la implantación de los juicios rápidos. El único servicio de la asociación que vio disminuida su tarea durante los últimos meses fue el del gabinete psicológico que se encarga de la violencia sexual al que acudieron 27 personas frente al medio centenar que lo hicieron en 2002. Sin embargo los casos de agresiones domésticas seguidos por psicólogos pasaron de 42 a 44. Además se atendieron 76 consultas de una u otra naturaleza, respecto a las 56 del pasado ejercicio, en las que únicamente se prestó asesoramiento o en las que las solicitantes optaron por no seguir adelante con los casos. En lo que respecta a la violencia doméstica es frecuente que haya personas que acuden en un primer momento a reclamar ayuda pero no se atreven a seguir con el proceso, a veces por temas económicos, como en el caso de mujeres que no han trabajado nunca fuera de casa, no tienen estudios ni posibilidades de tener un empleo y carecen de recursos. Deterioro moral de la víctima También es destacable el problema de la dependencia emocional porque, según comenta Sagrario Pérez, muchas veces «es difícil desengancharse de la persona y la víctima padece un deterioro moral tan fuerte que no es capaz de tomar una decisión». Una cuestión que se debe combatir «desde la infancia porque no se puede esperar al tema asistencial, hay que trabajar antes para evitarla y por mucho que se diga no se hace». En Adavas también realizan labores educativas que se traducen principalmente en cursos que se imparte en centros de enseñanza con el objetivo de prevenir la violencia de género en adolescentes y de los que este año ofrecieron 16, a los que se sumaron las otras tres iniciativas de formación que se organizaron desde la asociación. El número de llamadas recibidas en el teléfono de información de este colectivo, el 987-230 062, que busca la prevención y ayuda a las víctimas de agresiones sexuales y domésticas, fue de 636.