Cientos de niños aclaman a los Reyes Magos a su paso por las calles de la capital

Cientos de niños acompañados de sus padres disfrutaron ayer de una de las tardes y noches más mágicas del año. Los Reyes Magos llegaron a la ciudad y recibieron el cariño y el calor de los más pequeños, que ante la pregunta del rey Gaspar aseguraron que habían sido muy buenos este año, aunque muchos padres movían negativamente la cabeza. Los Reyes Magos atendieron las últimas peticiones de los más rezagados y recogieron las cartas que durante estos días sus carteros recibieron de los niños. El buen tiempo ayudó a que los leoneses siguieran la cabalgata masivamente y que los niños pudieran disfrutar al máximo de una tarde llena de ilusión. Todos ya tenían claro lo que querían. Daniel, un pequeño de seis años, explicó que el lo que «se pedía unas pesas, para ponerse cachas y así gustarle a las chicas de su clase». Los demás se «pedían» las cosas típicas: muñecas, coches teledirigidos, juegos de mesas, entre otras cosas. Lo que ninguno quería es que les dejasen el temido carbón. Más de cuatrocientas personas participaron en la comitiva real en su recorrido por las principales calles de la ciudad. Asimismo, sus Majestades- Melchor, Angel Solares, de Gaspar, el concejal de Obras y Infraestructuras, Javier Chamorro, y de Baltasar, Juan Carlos Saurina- repartieron más de 2.500 kilos de caramelos, además de serpentinas de colores y confeti que inundaron el aire de alegría y que estuvieron acompañados por las miradas inquietas y entusiasmadas de los niños, que se fueron a dormir contentos.