Herrera afirma que la calidad es el reto de las universidades en Europa
La convergencia con el Espacio Europeo de Educación Superior y la calidad son los principales retos para las universidades de Castilla y León, afirmó ayer el presidente del Gobierno regional, Juan Vicente Herrera, quien asistió en Salamanca a los actos académicos con motivo de la festividad de Santo Tomás de Aquino. Antes de participar en la sesión académica extraordinaria que las universidades de Salamanca y Pontificia celebraron conjuntamente en el Paraninfo de la primera de ellas, Herrera declaró a los periodistas que su presencia en la celebración «expresa nuestro respeto institucional en relación al conjunto del sistema universitario de Castilla y León». También destacó su «profundo respeto por los principios de autonomía y funcionamiento de unas instituciones que son básicas para el futuro de nuestra Comunidad, que hunden sus raíces en la mejor de las tradiciones y las culturas de esta tierra, y que en este momento son para nosotros absolutamente básicas para proyectar una Comunidad cada vez mejor». Apuesta por la investigación Herrera se refirió al «camino hacia la excelencia, la calidad y la apuesta por la investigación al servicio de la modernización de los sectores productivos económicos y prácticos de nuestra economía». El primer gran reto para las universidades de la región es «el de la convergencia con Europa y su armonización dentro de lo que es cada vez más un espacio común también en materia universitaria, de investigación, docencia, contenido de los estudios y en relación a las certificaciones para el desarrollo de los trabajos en el área completa de europa». Otro objetivo de las instituciones académicas superiores ha de ser, según el presidente, «el camino hacia la calidad por el que estamos trabajando con inversiones y ayudas en esa línea fundamental de implantación de la sociedad de la información, la ciencia y la tecnología». La adaptación a la Unión Europea traerá importantes cambios para las universidades, un proceso que ya ha comenzado y que tendrá su culminación en el año 2010. Entre las principales novedades que se plantean están la acreditación de todas las titulaciones que actualmente se imparten en la Universidad de León y que supondrá la revision de su homologación. Es decir, cada carrera deberá de pasar una evaluación que acredite de nuevo su oficialidad. Además, las licenciaturas y las diplomaturas desapareceran como tal, puesto que todas las carreras pasarán a tener cuatro años, al tiempo que la especialización vendrá de mano de unos masters que pasarán a ser oficiales y que impartirá cada campus. A esto hay que unir la desaparición de la selectividad que por último año se realizará este curso. Después será cada campus el que realice a los estudiantes una prueba de acceso propia para iniciar estudios universitarios, un examen que todavía está por decidir ya que no ha sido aprobado.