La Guardia Civil reduce el círculo de la investigación en los últimos días
Dos hombres centran la sospecha por el crimen de Cerredo
Los resultados de las huellas enviadas a Madrid pueden precipitar la resolución del caso
La Guardia Civil que investiga el crimen de la joven Sheila Barrero -camarera de un pub de Villablino y que apareció muerta en el alto de Cerredo el pasado 25 de enero- pudo dar pasos decisivos en la resolución del caso a partir de la obtención de huellas en los últimos días de la pasada semana. Esos avances, según publica la revista especializada en sucesos «Así son las cosas», habrán permitido a los agentes destinados a la investigación (de la Policía Judicial de Oviedo y León y de la Unidad Central de Operaciones de Madrid) cerrar el círculo de las pesquisas sobre dos sospechosos, con domicilio en la provincia de León. Fuentes de la familia de la fallecida reconocieron la existencia de amenazas contra la muchacha fallecida, que la propia víctima llegó a denunciar ante la Guardia Civil. Esta circunstancia se produjo el año pasado. No obstante, se desconoce sin el hilo de las pesquisas está relacionado con esas amenazas o con el manuscrito que los investigadores encontraron entre las pertenencias de la joven asesinada. Sheila murió el 25 de enero por causa de un disparo en la cabeza. El modo de operación llevó a los investigadores a concluir que el crimen se ejecutó desde el asiento trasero del vehículo que conducía la víctima de vuelta a su casa en la localidad asturiana de Degaña, de donde era natural. La búsqueda del arma homicida, a partir del hallazgo de la bala y el casquillo en el escenario del crimen completó parte del guión de trabajo de los agentes de la Judicial. El resto pasó por la búsqueda, el hallazgo y el contraste de huellas biológicas (cabello, saliva o sangre), o indicios de manipulación de pólvora entre un grupo de allegados a Sheila Barrero. Media docena de conocidos de la chica asesinada pasaron por dependencias policiales para entregar la ropa y efectuar una primera declaración. La consideración de sospechas se limita ahora a dos individuos. Los resultados de las pruebas enviadas a la policía científica a Madrid determinarán la celeridad del caso. Ese desenlace se espera, según fuentes consultadas por la investigación, para los próximos días. El secreto sumarial decretado sobre el caso por el juzgado de Cangas del Narcea que instruye el asunto podría prolongarse unas fechas si los investigadores necesitan más tiempo para cuadrar las pruebas.