La nevada comenzó en el País Vasco y se extendió hacia Asturias, Galicia, Cataluña y Castilla y León
Tráfico aconseja a los conductores que piensen dos veces ponerse en carretera
El director de Tráfico recomienda llevar ropa de abrigo, un móvil y el depósito de combustible lleno

Estado de las calles de La Robla en la jornada de ayer
El temporal de nieve y hielo colapsó este viernes buena parte las comunicaciones por carretera de la mitad norte y el centro peninsular. Las previsiones apuntan que la ola de frío polar continuará al menos hasta el lunes, por lo que la Dirección General de Tráfico (DGT) aconseja a los conductores que se abstengan de emprender cualquier viaje por las zonas afectadas por el temporal. El director general de Tráfico, Carlos Muñoz-Repiso, aconsejó a los conductores que «se piensen dos veces la necesidad de ponerse en carretera» durante el fin de semana. «Lo normal es que lleguen a su destino, pero invertirán el doble de tiempo y la situación puede entrañar peligros e incomodidades», dijo. El director de Tráfico aconsejó llevar ropa de abrigo, un teléfono móvil con batería cargada y «no apurar el depósito de combustible, dado que en caso de quedar retenido de él depende el calor al mantener el motor al ralentí». En el maletero no podrán faltar tampoco las cadenas. Según Muñoz-Repiso, el temporal comenzó a complicar la circulación sobre las 5.00 horas del viernes, empezando por el País Vasco y extendiéndose hacia el sur. Ante la impotencia de las quitanieves, los gobiernos Vasco y de Navarra decidieron prohibir la circulación de camiones por su territorio. Asimismo, la Guardia Civil también desvió los vehículos pesados hacia áreas de servicio en la provincia de Burgos. Carlos Muñoz-Repiso pidió «paciencia» a los cientos de profesionales del transporte obligado a detenerse. Las regiones más afectadas En el País Vasco, la nieve cayó con intensidad durante toda la mañana cortando carreteras y autopistas, además de obliga a la suspensión de las líneas interurbanas de autobuses y afectar a los trenes de largo recorrido. En Asturias, la nevada llegó al mar y pudo verse en las inmediaciones de Gijón. Unas sesenta localidades quedaron aisladas por carretera. Numerosos colegios no abrieron sus puertas y los que si lo hicieron pidieron a los padres que fueran a recoger a sus hijos dado que el temporal arreciaba con fuerza conforme pasaban las horas. En Oviedo, dos personas resultaron heridas leves al caerles encima una marquesina, que se hundió a consecuencia de la nieve acumulada. Los autobuses urbanos de la capital suspendieron su servicio dado el mal estado de la calzada. En la vecina Galicia, unos 6.000 escolares, en su mayoría de Lugo y Orense, tuvieron vacaciones al no poder acudir a clase. La nieve azotó con fuerza esta región, aunque conforme avanzó la jornada se abrieron grandes claros. Una situación similar se vivió en la Cataluña central, donde continuó nevando durante toda la madrugada del viernes. Sin embargo, la apertura de claros permitió la limpieza de calles y calzadas. En el centro peninsular, la nieve cayó intensamente en Castilla y León, donde ciudades como Ávila, Burgos, León, Soria o Ponferrada amanecieron blancas. Los copos hicieron presencia en la ciudad de Madrid, aunque no llegaron a cuajar cayeron en diversas ocasiones a lo largo del día. A primeras horas de la tarde las cadenas eran necesarias en puntos tan al sur como en la circunvalación de Albacete y las carreteras que conducían a esta ciudad.