El alcalde de la ciudad firma con Iberdrola el convenio para el soterramiento de la línea 1396927554
«La supresión de la alta tensión de Eras atiende una exigencia vecinal»
700 metros de actuación, con un coste de más de un millón, que acabará el verano del 2005

El concejal de Urbanismo prepara la documentación para la firma del convenio entre ambas partes
Casi 700 metros entre el Área 17 -prolongación del Polígono 58 a la altura del puente de San Juan de Dios- y la carretera de Carbajal. Iberdrola soterrará en un plazo de año y medio la línea de alta tensión de Eras entre estos dos enclaves tras rubricar ayer un convenio con el Ayuntamiento de la capital. El coste de la operación supondrá algo más de un millón de euros que serán sufragados por la compañía con las plusvalías que genere la recalificación de sus terrenos en la zona entre la Serna y la ronda este. El alcalde de la capital destacó ayer que el soterramiento de la alta tensión en esta zona «responde a una larga reivindicación vecinal». «Nosotros nos comprometimos con ellos a la solución de este problema». Francisco Fernández anunció, además, que el Ayuntamiento firmará más convenios dentro de un plan integral de modernización de la ciudad. Según explicó el edil de Urbanismo, el trazado eléctrico ha convivido durante estos años con las construcciones «por una defectuosa gestión en el desarrollo de esta zona, así que no es justo culpar del problema a Iberdrola. Anunció también que en el contexto del nuevo Plan General de Ordenación Urbana, el Ayuntamiento calificará los más de 10.000 metros de Iberdrola en el área de la Serna como uso residencial, donde podrán construirse un importante número de inmuebles. La institución municipal cederá a la compañía el equivalente a 26 viviendas del 10% de la cesión a la que tiene derecho. Así la empresa podrá hacer frente a los gastos de soterramiento de la línea en Eras. En un plazo de tres meses deberán estar listos los proyectos técnicos, a partir de la aprobación del PGOU en julio. Después un periodo de diez meses para la realización de los trabajos, que podrán estar listos a finales del verano del 2005. Por su parte, el director general de Iberdrola, Javier Villalba, dijo que con este convenio se suman al desarrollo de la ciudad y resaltó que ambas partes habían llegado a la mejor solución posible «para no generar ningún trastorno económico ni al Ayuntamiento ni a la empresa, terminando con un problema con un acuerdo que yo creo que es inteligente». Recordó que cuentan con 80.000 clientes en la ciudad y que construirán una nueva subestación eléctrica compactada en un edificio.