Los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes arrastran morosos desde el año 1994
El impago de impuestos en el área rural crea una deuda de 5 millones
Los tributos más laboriosos en la labor recaudatoria de la Diputación son el IBI de rústica y vehículos

Un funcionario procede a comprobar los datos de un contribuyente en una gestión de pago de impuestos
Los 207 ayuntamientos, de cuyos impuestos se hace cargo la Diputación a través del Servicio de Recaudación, arrastran una deuda de casi cinco millones de euros por el impago de los tributos por parte de sus vecinos. Esta cantidad lleva acumulándose en las arcas de los municipios de menos de 20.000 habitantes desde 1994 hasta el cierre del ejercicio 2003. Impuestos como el IBI, el IAE o Vehículos y las tasas de agua, basura, alcantarillado o vados de todos los ayuntamientos de la provincia -excepto León, Ponferrada, San Andrés y Villaquilambre- son gestionados cada año por el Palacio de los Guzmanes a través de las seis oficinas de recaudación que tiene repartidas en Astorga, Sahagún, La Bañeza, Cistierna, Ponferrada y León. Por los gastos de esta gestión la Diputación retiene el 6,5% de los ingresos que recauda del IBI y el IAE y el 7% de las tasas, según explica el diputado responsable del área, Enrique Gil, quien resalta que una vez cobrado, la institución provincial remite trimestralmente el 90% del montante del año anterior del impuesto de bienes inmuebles y el de actividades económicas y semestralmente el 80% del cargo de las tasas del ejercicio en curso. Los adelantos que la Diputación realiza periódicamente a las arcas de estos municipios por el cobro de tributos, suponen una parte importante de los ingresos anuales de los ayuntamientos, vital para su funcionamiento.