El comité denuncia que están dejando morir la empresa para quedarse sólo con Vitatene
Antibióticos plantea clausurar una línea con 18 trabajadores en su plan de futuro
La propuesta que hoy presentarán a la Junta es un mero programa de ahorro, según los sindicatos «El futuro pas
El director de recursos humanos del Grupo Antibióticos, el italiano Roberto Quber, presentó ayer al comité de la fábrica de León el plan industrial que hoy plantearán a las federaciones regionales de UGT y CC.OO. en presencia del viceconsejero de Trabajo, Raimundo Torío. Este plan contempla la clausura de la línea de fabricación de cefalexina, la más deficitaria de la fábrica de León, que pasaría a trabajar sólo en campañas. Esta medida generaría un excedente de 18 trabajadores, aunque la empresa se compromete a recolocarlos: diez en Vitatene cuando duplique su producción inicial (que es otra de las previsiones del plan de futuro), otras 5 en la sección de fermentación y la dirección considera que harían falta 10 personas para trabajar por campañas. El comité se pregunta en una nota si el compromiso de recolocar a estos trabajadores en Vitatene se hará en las mismas condiciones que las 14 personas que se comprometieron en el 2000 a reubicar en la nueva planta, y que luego no llevaron a cabo. Las medidas propuestas por la empresa contemplan una inversión de 11,5 millones de euros en dos años para obtener beneficios a partir del 2006, con una previsión de ingresos de 7.370.000 euros anuales. Además de incrementar la producción de Vitatene y recortar la línea de cefalexina, la dirección de Antibióticos plantea otras medidas, como comprar materias primas en China o India, cambiar el combustible de las calderas de gasoleo a gas ciudad, reducir costes en varios pasos del proceso productivo, fabricar amoxicilina por vía encimática en vez de química, o automatizar todos los procesos para quedarse con una plantilla de 200 personas. El comité de empresa considera que estas medidas suponen un mero plan de ahorro de costes, y no un plan industrial de futuro, y temen que la dirección esté dejando morir Antibióticos para quedarse únicamente con Vitatene, en una maniobra que comparan con la de los antiguos gestores de Fontaneda, que dejaron morir la fábrica para quedarse sólo con la marca. «Hasta aquí hemos llegado. El comité está dispuesto a dar la batalla final», concluye la nota de los representantes de los trabajadores.