El consejero de Agricultura se reunió con la ministra Elena Espinosa
Valín exige que Zapatero lidere la inminente batalla azucarera
Las comunidades productoras, en contra de que el texto de Fischler llegue a propuesta Agricultores de remolacha protestarán en
El Ministerio de Agricultura y las comunidades autónomas productoras de azúcar coincidieron ayer en que los planteamientos de reforma del sector que figuran en la comunicación de Franz Fischler «son totalmente inasumibles para España, no sólo en lo que a producción de remolacha se refiere, que de llegar a aplicarse en estos términos, desaparecería, sino también para el sector fabril, ya que supondría la pérdida de miles de puestos de trabajo», según explicó el consejero de Agricultura, José Valín, quien asistió en Madrid a una reunión monográfica sobre la reforma de la OCM del azúcar. Además, en la reunión de ayer se acordó la creación de una Mesa de Trabajo de carácter técnico en la que se irán planteando los argumentos con los que el Gobierno debe hacer frente a esta comunicación en los foros europeos. «Estamos de acuerdo en que la estrategia no debe ir tanto a desmenuzar las consecuencias que tendría la reforma como a tratar de evitar por todos los medios que esa comunicación se produzca y llegue a convertirse en propuesta a lo largo de septiembre», apuntó Valín. En este sentido, el consejero insistió en que se trata de un «problema nacional de primero orden», tanto para el sector productor como fabril, cuya resolución dependerá «de la fuerza y de la capacidad de actuación que se demuestre», por lo que instó al Gobierno central, con su presidente, Rodríguez Zapatero a la cabeza, «a poner toda la carne en el asador al igual que el Gobierno del PP hizo en su momento con la reforma de la PAC». Para Valín, el hecho de que la reforma dé por válido el traspaso de cuota de azúcar de unos países a otros, es algo que «sólo beneficia a Alemania y Francia», mientras que atenta contra el «equilibrio territorial del resto de países». La reforma afectará, según estimaciones de los sindicatos agrarios, a 12.000 familias de la comunidad autónoma, siendo León la proviancia que, por el tamaño y el número de explotaciones, resultará más afectada. La ministra de Agricultura, Elena Espinosa, confió ayer en poder dar una salida al cultivo de remolacha y caña azucarera en España, gracias al frente común formado entre la Administración y el conjunto del sector -comunidades autónomas afectadas, industriales, productores y sindicatos, principalmente-.