Los cultivadores, preocupados por el estancamiento de los precios
Una de las principales preocupaciones de los cultivadores de lúpulo, unos cuatrocientos en la provincia leonesa, es el estancamiento en los precios de este cultivo que siguen siendo los mismos que hace veinte años, es decir, unos tres euros por cada kilo de lúpulo seco. «Desde luego son precios que no animan precisamente a que los jóvenes se incorporen a la producción de lúpulo», asegura Pablo Fernández presidente del Grupo de Cultivadores de Lúpulo de León, quien apuntó además la reducción de las ayudas de la Unión Europea a este sector como otro de los motivos de inquietud entre estos profesionales. Fernández comparó la situación actual de la producción de lúpulo con la «era dorada» del sector, que situó entre los años 1975 y 1985, «cuando este cultivo generaba en campaña unos 300 empleos directos, ahora entre 20 y 30, y pasó incluso a denominarse como el Oro Verde», en alusión al color que tiene su planta. Pese al hecho de que la provincia de León concentra toda la producción española de lúpulo, Fernández minimiza estas cifras al compararlas con las de otros países, con Alemania a la cabeza gracias a una producción anual de unos treinta millones de kilos, seguida de Inglaterra y la República Checa, con más de diez.