La manifestación, primera que se convoca en todo el país, tendrá lugar el día 22 del próximo mes
Coag, Asaja y UPA anuncian una huelga en septiembre contra la subida del gasóleo Aplazada la plataforma en defensa del azúcar Castilla y León, la comunidad más afectada
«Lo hacemos no por capricho, sino porque no se nos ha atendido», afirmó Turrado
Los responsables de las tres organizaciones profesionales agrarias de Castilla y León formaron un frente común para luchar contra la subida «desmesurada» del precio del gasóleo al mismo tiempo que anunciaron una manifestación para el próximo miércoles 22 de septiembre que se llevará a cabo si el Gobierno de la nación no busca soluciones a la crisis económica que vive el campo. Así de tajantes se mostraron los representantes de Coag, Asaja y UPA, que garantizaron la «unidad de acción» entre las tres organizaciones profesionales agrarias de Castilla y León ante el «grave peligro» que acecha a las explotaciones agrarias de la comunidad, que, en lo que va de año, ya han perdido 22 millones de euros por la escalada del precio del gasóleo. Explotaciones en jaque «El aumento del coste del gasóleo en los últimos años está poniendo en jaque a muchas explotaciones y, de seguir esta tendencia, hace peligrar a muchas explotaciones», advirtió el coordinador autonómico de Coag, Jesús Manuel González Palacín, que recordó que en una hectárea de regadío se consumen de media 1.066 litros, lo que ha supuesto en lo que va de campaña un aumento de 110 euros por hectárea con respecto al año anterior. «De seguir esta tendencia muchas explotaciones corren serio peligro», continuó González Palacín, quien además quiso recordar que los agricultores no pueden trasladar la subida del crudo a sus productos. Por ello, los responsables de las tres organizaciones agrarias de Castilla y León instaron al Gobierno de la nación a poner en marcha urgentemente medidas fiscales para crear un gasóleo profesional a un precio social (unos 0,25 euros por litro) para que la subida del precio del crudo no repercuta en sus rentas. Entre estas medidas estaría la exención del impuesto especial de hidrocarburos, la aplicación de un IVA reducido (del 16% al 7%) y la eliminación del impuesto de ventas de minoristas (la tasa de hidrocarburos). Jesús Manuel González Palacín aseguró que la situación actual por la que pasa el campo de Castilla y León es «más grave» que la vivida en el 2000, cuando las organizaciones agrarias iniciaron una serie de movilizaciones para paliar el efecto de la subida del gasóleo, por lo que justificó el inicio de una ronda de acciones reivindicativas que culminarán el 22 de septiembre con una manifestación en Valladolid «en unidad de acción las tres organizaciones agrarias». Contra el Gobierno de Zapatero Por su parte, el secretario autonómico de Asaja, el leonés José Antonio Turrado, hizo especial hincapié en la gran importancia de Castilla y León en cultivos extensivos y, por lo tanto, en el consumo de gasóleo, lo que hace que sea esta comunidad autónoma la que «arranque» a nivel nacional con estas movilizaciones «que sin ninguna duda son contra el reciente Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero», afirmó Turrado. «Lo hacemos no por capricho si no porque no se nos ha atendido ante un problema para nosotros muy importante, para un sector que está poniendo de su bolsillo el coste del gasóleo porque no lo podemos repercutir en los productos que nosotros vendemos», continuó Turrado, que instó al Gobierno nacional a recapacitar y a reconocer el problema de los agricultores. Reunión con el Ministerio Las organizaciones profesionales agrarias de Castilla y León demandaron una reunión urgente con el Ministerio de Agricultura para negociar y llegar a posibles acuerdos, como ya se hizo en el 2000 con el Ejecutivo del PP. «Acuerdos que son posibles porque, buenos o malos, los tuvimos hace cuatro años con el Gobierno, con más o menos satisfacciones, y lo que tiene que hacer este es mejorarlos», demandó Turrado, que reconoció que la convocatoria de la manifestación del 22 de septiembre «no es más que una medida de presión para que el Gobierno deje las vacaciones, nos convoque a hablar en serio y para que, a ser posible, lleguemos a acuerdos». De aquí al 22 de septiembre las organizaciones profesionales agrarias lanzarán una campaña reivindicativa para trasladar el problema de la subida del gasóleo a los agricultores, con especial incidencia en las dos ferias del sector que se celebrarán en Valladolid y en Salamanca en próximas fechas. Por último, el secretario de Agricultura a nivel federal en UPA, Ignacio Senovilla, insistió en la necesidad de que se adopten medidas urgentes porque las explotaciones de Castilla y León «estamos en una situación que, a poco que se nos toque, caemos, y cuando una explotación agraria cae ya no se levanta». Por otro lado, los representantes de Coag, Asaja y UPA aseguraron que de momento se ha aplazado la creación de una plataforma en defensa del sector del azúcar y en contra de la reforma de la Organización Común del Mercado (OCM) del azúcar ya que, es un tema que se tratará entre los próximos meses de diciembre y febrero y, de momento, prefieren dar prioridad y centrar todos los esfuerzos en el problema del gasóleo. Esta idea fue planteada el pasado miércoles por la organización agraria Coag y pretendía integrar a todas las organizaciones y sectores agrarios afectados. La intención del coordinador autonómico de Coag, Jesús Manuel González, era que se constituyera en un mes. Ignacio Senovilla, que mostró su esperanza en que el Gobierno escuche y cumpla las reivindicaciones del sector, aunque desconoce la fecha en la que el Mapa aceptará reunirse con las Opas, reiteró que Castilla y León «es la comunidad más importante en extensión de Europa y agrícolamente de España» por lo que es «la más afectada», lo que ha llevado a las Opas a «romper el fuego» convocando la primera manifestación a la que tendrá que hacer frente el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Según los datos aportados de las Opas, desde mayo del 2003 el incremento del precio del gasóleo ha sido del 26%, pasando de 0,36 a 0,48 euros el litro mientras que los precios de los productos están o congelados o a la baja.