Es uno de los males más comunes que se transmite, con bastante facilidad, a través de un virus
La gripe, una enfermedad que se hace frecuente durante el otoño
Toser, hablar o estornudar puede ser suficiente para producirse el contagio
La llegada del otoño trae consigo algunas enfermedades conocidas por casi todos como es la gripe, que afecta a muchas personas cada año. En España, cada año entre el 10 y el 20 por ciento de la población sufre la gripe cada año, según datos del Comité Asesor de Vacunas. Los niños, los mayores de 65 años y aquellas personas con enfermedades crónicas o cuya curación es difícil, son los que más riesgo tiene de padecerla y a quienes se recomienda ponerse la vacuna que, aunque no te garantice que no la vayas a contraer, sí te protege al 60 o 70 por ciento. La gripe supone uno de los mayores problemas de salud pública del mundo y se ha convertido en la primera causa de que los mayores no acudan a su trabajo. Sin embargo, y a pesar de que es mucha gente la que sufre esta enfermedad cada otoño, todavía no se ha encontrado un remedio para su cura y las urgencias de los hospitales se siguen viendo desbordadas cada nueva temporada. La vacuna, de momento sigue siendo la única prevención posible contra esta enfermedad, según las autoridades sanitarias. Aunque existen muchos fármacos que ayudan a sobrellevarla, puede llegar a causar la muerte a las personas mayores que no tengan una buena salud. ¿Qué es? La gripe es una enfermedad de tipo vírico, es decir, que se contagia a través un virus que, en el caso de la gripe, se llama Influenza. Existen tres variantes del Influenza. El tipo A puede causar la gripe tanto a los seres humanos como a los animales, mientras que el tipo B es exclusivo de la raza humana. El tipo C causa una enfermedad respiratoria que no llega a convertirse en epidemia. Según aseguran los expertos, la transmisión de la gripe es bastante fácil. Basta con hablar, toser o estornudar para enviar el virus al aire y que otras personas puedan respirarlo. El virus llega a nuestro cuerpo a través de la nariz y avanza por la garganta y pulmones pegándose a las células del sistema respiratorio, donde empieza a multiplicarse para atacar al organismo. La entrada del virus en nuestro cuerpo provoca una reacción del sistema inmunológico, que es el que se encarga de protegernos frente a las enfermedades. La fiebre y el dolor son estrategias que tiene el organismo para luchar contra el virus. Los primeros síntomas aparecen entre uno y cuatro días después de haber acogido el virus en nuestro organismo. También se dan casos en los que los que algunas personas que han sido infectadas no presentan ningún síntoma pero, sin embrago, pueden transmitir el virus a otros. Pero no hay que confundir la enfermedad de la gripe con un simple resfriado, aunque sus síntomas sean muy similares. «El virus de la gripe puede cambiar cada año, de forma que nuestras defensas no lo reconocen» JUAN RUIZ CANELA Médico