Las balas almacenadas no llegarán al complejo hasta la primavera
El CTR estrena el vaso donde serán enterradas 97.000 toneladas al año
Gersul fijará hoy una tasa única por la recogida y tratamiento para toda la provincia Un proceso minucioso

Cipriano Elías Martínez y García-Prieto observan la llegada de las primeras basuras al vaso del CTR
Casi ocho semanas después de la llegada de los primeros camiones de basura al CTR, la planta de San Román de la Vega ya ha recibido alrededor de 15.600 toneladas de residuos, a una media de 300 diarias principalmente llegadas de la capital y su alfoz y ya, desde hace unos días, de las estaciones de transferencia de La Bañeza, La Robla y Valencia de Don Juan. El enclave recibió ayer la visita del presidente de la Diputación y miembros del consorcio con su responsable a la cabeza. Durante el recorrido examinaron todo el proceso que sigue la basura desde su llegada a la planta. García-Prieto confirmó que a final de año el CTR estará plenamente operativo y listo para albergar toda la basura de la provincia. «El proceso técnico en la planta se cumple con gran fiabilidad», apuntó tras recorrer las instalaciones. Ayer, además, el complejo estrenó su vertedero o vaso, donde cada año serán enterrados aproximadamente el 50% de los residuos que lleguen hasta San Román de la Vega de todo León. Se trata de los desechos -ya inertes y sin materia orgántica- que no son recuperables ni tienen utilidad para el reciclaje, según explicó el presidente del consorcio, Cipriano Elías Martínez. De este modo, de las 195.000 toneladas anuales que recalarán en el CTR, alrededor de 97.000 acabarán enterradas en el vertedero. Cada día, de acuerdo a los cálculos, será rellenada una medida que se ha denominado celda, que al final de la jornada se cubrirá con tierra. El proceso de puesta en marcha del complejo supone la prueba a distintas velocidades y ritmos de todas las fases para comprobar el funcionamiento. Así lo explicó el gerente de Gersul, Secundino Prieto, quien anunció también que la planta de transferencia de León comenzará sus pruebas la semana que viene para conseguir su compatibilidad con el sistema. Respecto a las 300.000 toneladas que se almacenan en balas en distintos puntos de la provincia, Martínez indicó que debe elaborarse un plan de evacuación para conocer el estado en el que se encuentran esos desechos y el tratamiento al que tienen que someterse antes de ser arrojados en el vaso.