Benigno Castro afirma que se hará una redistribución de los presos para asegurar una buena gestión
La cárcel de Mansilla tendrá menos de un millar de reclusos el próximo año
«Es obvio que faltan infraestructuras ya que los internos han crecido un 32% en cuatro años»

Benigno Castro interviene ante Rosario García, Miguel Martínez, Pedro Tamayo y José Luis Prieto
El presidente de la Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios, Benigno Castro, afirmó ayer, antes de la inaguración del curso académico del aula de la Uned de San Andrés del Rabanedo, que la cárcel de Mansilla de las Mulas tendrá, a partir del 2005, un máximo de un millar de reclusos, frente a los 1.400 que tiene en la actualidad. Así se recoge en un plan que está elaborando el Ministerio del Interior que, se aprobará a principios del 2005, y que tiene como objetivo la construcción de nuevas cárceles así como la reorganización de los presos en las prisiones españolas, de modo que ninguna supere el millar de reclusos. «Es obvio que faltan infraestructuras, entre otras cuestiones, porque entre los años 2000 y 2004 el número de reclusos ha aumentado un 32% y no se ha realizado ninguna dotación nueva», explicó el presidente de la Sociedad Estatal que señaló que «hay un criterio básico en la administración penitenciaria actual y es la cercanía de los centros a los lugares donde más presos se producen». En este sentido explicó que, excepto en las grandes concentraciones urbanas, en el resto del país no se producen presos suficientes para llenar las cárceles con reclusos propios. Sin embargo, no todos los presos de Madrid o Barcelona pueden estar en las prisiones de esas ciudades, lo que hace que cárceles como la de Mansilla de las Mulas existan presos de otros lugares que no sean los detenidos en León. «Centros penitenciarios como los de Mansilla de las Mulas, en León, o el de Topas, en Salamanca, son cárceles que admiten hasta 2016 personas, pero nunca llegarán a este número porque no hay funcionarios suficientes para atenderlos», destacó Benigno Castro que incidió en que lo «normal» es que el número de reclusos fuera de 1.000 «para poder realizar una gestión adecuada». Benigno Castro, profesor de Sociología de la Uned de San Andrés, fue el encargado de presentar la conferencia que pronunció la directora general de Interior, Rosaría García Mahamut.