El gobierno autónomo sólo aceptó el 17% de 419 solicitudes presentadas
La Junta niega el cese anticipado a 345 agricultores leoneses
El Feoga financia un 65% de las ayudas para el abandono prematuro de la producción agraria

León vuelve a encabezar el abandono de explotaciones agrarias
La consejería de Agricultura y Ganadería del gobierno autonómico dejó fuera de las ayudas concedidas para el cese anticipado de la actividad a 345 ganaderos o agricultores leoneses entre las 419 solicitudes que se formularon hasta el pasado 30 de julio. Esta cifra supone que sólo se han atendido por parte de la administración el 17% de los expedientes tramitados en la provincia leonesa, es decir, a 74 profesionales dispuestos a acogerse a un programa de cese de producción que busca, como último objetivo, facilitar y ampliar el acceso de jóvenes al censo agrario. De acuerdo con las bases que publicó el gobierno de la autonomía para regular la solicitud de cese en este año 2004, los ganaderos o agricultores a título principal a los que se ha aceptado la solicitud de cese, van a recibir una indemnización anual de 6.412,92 euros anuales o de 5.485,68, según cuenten o no con cónyuge a cargo; la renta se complementa con 106,18 euros por hectárea que se ceda de la explotación de la que es propietario el solicitante, que será un 20% superior en el caso de que se complete la transmisión de toda la explotación. La escasa aceptación de expedientes ha suscitado críticas en el sindicato agrario Asaja, que define este proceso como «la lotería del cese anticipado» debido -según se especifica en un comunicado de esta organización- por la limitación del presupuesto consignado para esta campaña. Asaja censura también el que define como «criterio de eliminación», empleado por la administración para determinar quienes acceden a las ayudas y quienes no. «Se ha realizado una criba de todos los que tenían menos de 62 años, aunque la convocatoria abre la edad de beneficiario de esta fórmula a todos los ganaderos mayores de 55 años». De esta situación, Asaja interpreta también un grave perjuicio para conseguir un relevo generacional en el campo leonés. El cese anticipado se financia en un 65% con fondos del Feoga y el resto por Ministerio y autonomía.