La edil responsable de Hacienda defiende haber hecho «una gestión muy responsable»
Cabezas afirma que deja «40 millones de euros en caja al nuevo gobierno»
La leonesista aclara que «se ha pagado a proveedores con deudas acumuladas desde 1999»
Para hacer bueno el mandamiento protocolario de «antes de entrar dejen salir», Gema Cabezas, concejala de Hacienda con el censurado equipo de gobierno de Francisco Fernández, sacó ayer a relucir el estado de la caja del Ayuntamiento de León, que la edil de la UPL fijó en «cerca de 40 millones de euros», lo que define la gestión del último año y medio según su análisis como «responsable por encima de todo». La concejala leonesista salió a la palestra de esta forma para desmentir las acusaciones surgidas desde las filas del Partido Popular, en las que se afirmaba que el equipo de gobierno saliente dejaba el consistorio hipotecado por la operación de gasto de los fondos recaudados con la operación de venta de los terrenos de La Lastra. Cabezas desmenuzó las cuentas de gasto de los terrenos para intentar dejar claro las cifras existentes de superávit a día de hoy: «La Lastra se hipotecó en 60 millones de euros, de los cuales el equipo de gobierno PSOE-UPL ha dispuesto de los 24 que quedaban. Se vendieron los terrenos en 77 millones de euros, luego se subrrogaron en 60, por lo que quedan 17 a mayores. A ese dinero hay que sumar los 27 millones de euros en que se vendió el 10% del aprovechamiento, que es lo que van a ingresar para hacer obras o para pagar aquellas que hicieron y que no pagaron los miembros del gobierno que entra». La responsable del área de Economía y Hacienda durante los últimos diecisiete meses aclaró que «quedaba pendiente después de toda la operación de hipoteca de 60 millones de La Lastra disponer de 24 millones, algo que estaba supeditado a la enajenación real y las obras de urbanización»; una partida monetaria que ha abandonado las arcas municipales con destino a «pagar a los proveedores y todas las obras de infraestructuras que se hicieron en los años 1999, 2000 y 2001 -charcos que había dejado el gobierno anterior de Amilivia-, dado que muchas de las deudas ya estaban en el proceso de denuncia del contencioso». Las nóminas, garantizadas Al margen del dinero que Gema Cabezas afirma que queda dentro de la caja del Ayuntamiento de León, la concejala de la UPL marcó un dato para poder ratificar la veracidad de su responsabilidad en las cuentas: «Por si acaso no se hacían efectivos los 34 millones de euros que quedaban, con los que les hemos dejado las arcas llenas, hemos reservado un mínimo de 7 millones de euros para el pago de nóminas municipales. Si eso no es ser responsable que venga Dios y lo vea». No existe una situación de tranquilidad parecida con respecto al pago de los acreedores del consistorio, puesto que la edil leonesista marca que «quedan todavía muchas deudas a proveedores que pagar porque los marrones heredados eran muchos, algunos de los cuales datan del ejercicio correspondiente al año 1998»; pese a que «se ha subsanado gran parte de la deuda, que estaba cerca de 40 millones de euros» merced a que «había gente que reclamaba intereses a los que tenía derecho». Dentro de esta «actitud consecuente con las deudas heredadas», Cabezas si dejó zanjado que el equipo de gobierno del que ha formado parte pagó «las grandes obras e infraestructuras desde el año 1999 hasta el 2002».