El número de denuncias por falta de información que llega a los juzgados es insignificante
La Junta reparte 18.000 guías sobre la información previa a los pacientes
El consentimiento informado sólo puede obviarse en casos de urgencia vital Los laborales del Sacyl c
La Consejería de Sanidad, a través de las gerencias de área, está repartiendo entre los profesionales sanitarios más de 18.000 guías sobre el consentimiento informado, documento esencial previo a cualquier acto médico. La guía, según explicó ayer la directora general de Planificación y Ordenación de la consejería, es una herramienta «para que el profesional tenga todas las respuestas a las dudas que surgen cuando se atiende un paciente y para que éste pueda comprender qué intervención se le va a hacer», cuales son las indicaciones y cuáles los riesgos. Milagros Marcos Ortega precisó que el documento se enmarca dentro de las actuaciones que el Gobierno autonómico efectúa para que los ciudadanos tengan mejor calidad de vida y, en este caso, «mejor percepción de la asistencia sanitaria». El objetivo de esta guía es, en un formato pregunta-respuesta, solventar todas las dudas de una legislación compleja y diversa. En ella se explica, por ejemplo, cuándo es imprescindible el consentimiento del paciente tras la información, cómo debe hacerse éste, quién ha de dar la autorización de intervención en cada caso o qué ocurre cuando el paciente se niega. El documento precisa que toda la información que se preste al paciente debe ser clara y verbal, debe permitir al paciente conocer las consecuencias y riesgos de cualquier actuación y suficiente para garantizar la comunicación médico-paciente. En casos de intervenciones quirúrgicas o de actuaciones con riesgo debe completarse la información con un documento escrito, indicaron ayer en la jornada técnica sobre la autorización celebrada en la sede de la Junta. Cada vez más informados El magistrado Ignacio Rafols Pérez, titular del Juzgado de lo Penal número de León, explicó antes de su intervención en la jornada técnica que el desconocimiento sobre el consentimiento informado es «cada vez menor» ya que está «muy asumido por el profesional sanitario». Por eso, apuntó, son «excepcionales los casos de asistencia en los que no hay información y menos aún los que no hay consentimiento» por parte del enfermo. Para el juez, el número de denuncias por falta de autorización que llega a los juzgados es «insignificante». «En general el número de reclamaciones por problemas médicos es muy pequeño comparado con el número de actuaciones médicas que se efectúan. El número de problemas con el consentimiento informado es aún menor porque los sanitarios lo han asumido como una cuestión deontológica y ya no es problemática».