Castilla y León, Cantabria y Asturias, de acuerdo en que el espacio funcione como unidad
Un único órgano gestionará el Parque Nacional Picos de Europa
Existirá sólo una planificación, pero se respetarán rasgos propios, como la caza en la zona leonesa
La unión hace la fuerza. Ése es la principal conclusión de la reunión que ayer mantuvieron en Pesues (Cantabria), los gobiernos de Castilla y León, Asturias y Cantabria para abordar el modo en el que se llevará a cabo la negociación con el Ministerio de Medio Ambiente por el traspaso de competencias sobre el Parque Nacional de Picos de Europa. Los responsables de los tres territorios anunciaron que defenderán una postura común en todo momento y que ésta se mantendrá una vez asumidas las competencias de gestión sobre el espacio puesto que el objetivo es constituir un único órgano de dirección integrado a partes iguales por las tres comunidades autónomas. Junto a este órgano, se creará un comité de gestión formado por tres co-directores, uno por comunidad, que se irán rotando en el puesto de director-conservador del Parque. Los mecanismos de coordinación se completarán con un órgano de participación, asesoramiento y consulta en el que tendran cabida organizaciones no gubernamentales, colectivos ecologistas y los propios municipios. Por último, existirá un órgano de carácter técnico en el que también estarán representadas las tres comunidades. Junto a todos estos mecanismos de coordinación, el consejero de Medio Ambiente, Carlos Fernández Carriedo, explicó que la futura asunción de las competencias sobre Picos, prevista para enero del 2006, conllevará la puesta en marcha de una planificación conjunta, o lo que es lo mismo, un único plan de ordenación de recursos naturales que respete las peculiaridades ya existentes pero que posibilite una gestión común del Parque. Sí a la caza En este sentido, explicó que la gestión, los objetivos y la planificación de Picos de Europa será una sola y se hará de forma conjunta, lo cual no significa que no vayan a respetarse las peculiaridades del territorio de cada comunidad autónoma. Así, aseguró que usos como el de la caza, que sí está autorizado en la parte leonesa del Parque, seguirán respetándose, puesto que «se trata de singularidades que ya eran aceptadas por la Administración que anteriormente era competente y por lo tanto no se van a cambiar». Fernández Carriedo insistió en que lo que se pretende es «garantizar la unidad ambiental del Parque».