La asamblea anula el acuerdo de rescisión y la compañía renuncia a cualquier reclamación
El consorcio confirma el contrato con Lagun Air tras el cambio de dueños
Majo reclama prudencia y calma a Agelco a la hora de planificar nuevos vuelos La Junta respalda la com
Imagen de archivo de una de las reuniones de la asamblea del consorcio
Los nuevos propietarios de Lagun Air -la sociedad de constructores Agelco- podrán seguir adelante con el contrato de publicidad que los antiguos dueños mantenían con el consorcio a través de los aviones. Así lo confirmó ayer la asamblea del ente gestor del aeropuerto, tras anular el acuerdo tomado el 6 de febrero que autorizaba la rescisión del contrato con la empresa por incumplimiento, una que que ésta decidió el 31 de enero dar por finalizada su actividad en La Virgen del Camino. El presidente del consorcio, Juan Martínez Majo, explicó ayer que el acuerdo tomado ese día queda ahora sin efecto y el contrato continuará hasta el verano del 2006, tal y como fue rubricado en julio del 2003. Este acuerdo de la asamblea supone, además, la renuncia expresa de Lagun Air a cualquier reclamación ante el ente gestor del aeropuerto y, por lo tanto, al inicio de procedimiento civil o administrativo alguno. Precisamente, los antiguos propietarios reclamaban al consorcio deudas por valor de 1,1 millones de euros y los intereses correspondientes. Rentabilidad a largo plazo «Ahora se dan las circunstancias para cumplir el contrato», precisó Martínez Majo después de explicar la decisión de la asamblea. Igualmente, reiteró que todos los trabajadores que lo han solicitado -un 95%- tienen garantizada su continuidad laboral, como ya se hizo constar también ante notario. Respecto a la nueva empresa que se hace cargo de Lagun Air, el presidente del consorcio reconoció que no será rentable este año ni el que viene, «pero el tercero ya podrán comenzar a ganar dinero con un negocio más de ámbito nacional; es una aventura económica, aunque el soporte financiero de esta sociedad es bueno; no tienen problemas». De todas formas, pidió a los nuevos dueños que no sobredimensionaran los planes de la compañía y que vayan despacio y con calma con los proyectos para vuelos nuevos y la compra de aviones. En este sentido, anunció que Aena deberá hacer un estudio sobre la capacidad máxima de carga a una altitud de 800 metros. De este modo, podrá conocerse qué tipo de aeronaves son las más adecuadas para operar desde el aeropuerto.