Un naturista alertó del anormal comportamiento que presentaba una de ellas al recibir masajes
Condenado a 18 años de cárcel por abusar sexualmente de sus dos hijas
Las niñas tenían 10 y 14 años en el momento de los hechos, que se produjeron en Armunia Un vecino

Sala de vistas de la Audiencia Provincial, donde se celebró el juicio
La Audiencia de León condenó a un hombre, cuyas iniciales son R.M.J., residente en la pedanía de Armunia, a 18 años de prisión por agredir sexualmente durante cuatro añosa sus dos hijas menores de edad, una de las cuales fue penetrada por la vagina y el ano «al menos en cuatro ocasiones». En el fallo judicial, al que tuvo acceso ayer Efe, el tribunal condenó al acusado a 14 años de prisión por un delito continuado de agresión sexual contra una de sus hijas, L., y a otros 4 años de prisión por otro delito de agresión sexual contra la otra niña, J. Además, pide una indemnización de 20 millones de euros para las menores. El tribunal consideró hechos probados que, entre 1995 y 1999, el acusado aprovechando que se encontraba a solas en el domicilio familiar y con el propósito de satisfacer sus deseos sexuales desnudaba completamente a su hija L., que por entonces tenía entre 10 y 14 años, la tumbaba en la cama y la sujetaba por los brazos para después «penetrarla anal y vaginalmente». Silencio total Posteriormente, le advertía a la menor de que no contara nada a su madre y que lo que pretendía con esta actuación era enseñarla. Por su parte, la niña oponía resistencia, cuando se producía la agresión, forcejeando con su padre en la medida en que su escasa fortaleza física le permitía, oposición que el acusado vencía con facilidad dada su superioridad física y de todo orden sobre la menor. El tribunal consideró probado que esta actuación la repitió el acusado «al menos cuatro ocasiones». En cuanto a la segunda hija, que por entonces, entre 1995 y 1999, tenía entre 7 y 11 años, quedó probado que con el mismo propósito, en idénticas circunstancias, al menos en una ocasión, «le tocó los pechos, le desnudó completamente y acercó su pene a la vagina, sin que llegara a penetrarla». En los fundamentos jurídicos, el tribunal asegura que para el fallo se basó en la declaración incriminatoria de las dos hijas, una de las cuales, la denunciante tiene en la actualidad 19 años y quien dio un testimonio que «nos parece creíble, persistente y verosímil, sin ambigüedades, ni contradicciones relevantes y sin sospechas de motivación espúrea». Además, la joven tiene «el temor y sentimiento de culpabilidad propio de estos sucesos y las dificultades añadidas de la corta edad con que contaba cuando se iniciaron los ataques sexuales», cuando su madre se ausentaba de su domicilio. En cuanto a la hija menor, que en la actualidad tiene 16 años, «el testimonio es menos rico y elocuente que el de la anterior y apenas es capaz de contestar con monosílabos cuando se le interroga por estos hechos que le causan un enorme bloqueo emocional». No obstante, la versión de ésta viene a confirmar la de la hermana. Testimonio materno Además, el tribunal se basa en el testimonio de la madre, que desconocía los hechos y que le fueron relatados por una de las menores L., en diciembre de 2001, «tras la visita a un naturista que le comentó a la madre el anormal comportamiento de la niña que le imposibilitaba aplicar masajes con normalidad». Una vez conocido el relato de las menores la madre les otorga plena credibilidad. Además, el fallo se basa en los testimonios de psicólogos e informes periciales médicos por parte del forense.