Sólo un cupo mínimo de los discapacitados accede a un empleo estable
Cerca de 150.000 personas sufren algún tipo de discapacidad, física, psíquica o sensorial en Castilla y León, que tienen en la búsqueda de trabajo su principal reto, ya que sólo una «minoría» accede a un empleo, reconoció ayer la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Rosa Valdeón. La consejera destacó que este cifra supone «un porcentaje elevado del total de la población autonómica, si tenemos en cuenta que son cerca de 150.000 de un total de cerca de dos millones y medio de habitantes». La consejera precisó que las discapacidades «son muchas y muy distintas y no se puede englobar a todos los afectados por igual». De este porcentaje de personas que padecen algún tipo de incapacidad, los integrados en el mercado laboral «son quizá minoría», comentó Valdeón, quien señaló que la mayor parte de ellos desarrollan su actividad laboral en empresas o centros especiales. En la actualidad, Castilla y León cuenta con cerca de 150 centros especiales de empleo en los que la mayor parte de los trabajadores tienen alguna minusvalía «por lo que el empleo normalizado se da en un grado menor», añadió la titular de Familia. El objetivo de la Junta en este momento es trabajar en estos centros especiales, así como en los prelaborales con el fin de preparar a estas personas para que se adapten a las necesidades de la demanda de trabajo. La problemática del acceso al mercado laboral se agudiza entre los discapacitados de mayor edad «ya que la labor en este campo es relativamente reciente».