Diario de León

Empresarias hablan de sus problemas específicos en el Club de Prensa

La emancipación de la mujer aún no llegó al mundo de la empresa

Asumir solas el trabajo de casa o prejuicios y viejas normas sociales, entre los obstáculos

Publicado por
Juan Vázquez - león
León

Creado:

Actualizado:

Un grupo de emprendedoras asturianas y leonesas debatieron ayer en el Club de Prensa de Diario de León los problemas específicos que debe afrontar una mujer a la hora de poner en marcha una empresa. El debate surgió a raíz de la presentación en este mismo foro del libro «Mujeres con historia», la experiencia de cincuenta empresarias asturianas que nació de un encuentro en el que surgió una agrupación patronal femenina que después inspiró a otra similar en León, la recién creada Asociación de Mujeres Empresarias de León (Asle). La encargada de iniciar el debate fue la editora del libro, Marta Magadán, que destacó el éxito que han alcanzado muchas de esas cincuenta mujeres, en una región en crisis como Asturias, y a pesar de que algunas de ellas llegaron a ser empresarias casi por obligación, tras enviudar y verse obligadas a hacerse cargo de la empresa familiar sin ninguna experiencia previa. La edil socialista y anterior responsable de la mujer en el Ayuntamiento de León, María Teresa Gutiérrez, lamentó que en la sociedad actual la mujer aún sufre desigualdades frente al hombre a la hora de ser empresaria, y citó el que la mayor parte de ellas aún tienen que asumir en solitario las responsabilidades de la familia después del trabajo. Fabiola Andrés, representante artística en la provincia de León desde hace más de veinte años, relató cómo su empresa le ayudó a sobrellevar un diagnóstico de cáncer cuando tenía sólo 23 años, o con qué extrañeza se veía entonces -o aún hoy en día- a una mujer que llegaba a un pueblo para contratar la fiesta. Pero si una de las tertulianas se mueve en un mundo de hombres, es María Pilar Lera, que se dedica al negocio inmobiliario, de la construcción y la promoción de viviendas, que destacó las desventajas que tiene en su trabajo frente a sus compañeros varones, algunas tan sutiles como las convenciones sociales por las que se ve mal que una mujer diga un taco para mostrar autoridad o enfado, algo que sí se le consiente a un hombre, o el riesgo a soportar comentarios si una empresaria sale de madrugada a tomar una copa con un cliente o un proveedor, algo que para ellos es totalmente normal. «Yo no puedo decir un taco o salir a tomarme una copa con un cliente a ciertas horas» MARÍA DEL PILAR LERA Empresaria de la construcción

tracking