MSP perdió 1,6 millones en el 2004frente al medio ganado el anterior
La junta general de accionistas de la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) aprobó ayer las cuentas de la compañía minera en el 2004, ejercicio que cerró con unas pérdidas de 1.638.000 euros, frente a los 480.000 que ganó el año anterior. El presidente de la compañía, Victorino Alonso, lamentó en su discurso que no lograran equilibrar la cuenta de resultados de la compañía, y atribuyó las pérdidas por una parte al fuerte incremento de las materias primas y al impacto del cese de producción del grupo Lumajo (al que se atribuye un impacto de 2,7 millones de euros), pero sobre todo a la reducción de los ingresos que ha sufrido la empresa a causa de la reducción de las ayudas estatales a la producción y a la no adecuación de los precios de su carbón con respecto a los del mineral de importación. Alonso también recordó la previsión de que la Comisión Nacional del Mercado de Valores resuelva próximamente el expediente iniciado por la junta general de accionistas de la MSP para solicitar la exclusión de la negociación de las compañía en la Bolsa de Madrid, dada la falta de liquidez de las más de 125 millones de acciones en las que está repartido el capital social de la compañía, lo que impide a sus propietarios minoritarios venderlas o sacarles algún rendimiento. Las incertidumbres del sector El presidente de la compañía minera mostró ante los accionistas su preocupación ante las incertidumbres que pesan sobre el sector a corto y medio plazo. Se refirió en primer lugar al Plan Nacional de Asignación de Emisiones derivado del protocolo de Kioto, que aunque va dirigido a las centrales térmicas, puede resultar vital para las compañías mineras si lleva a las eléctricas a rebajar su consumo de carbón para limitar las emisiones de CO2. Alonso también mostró su preocupación por la resolución aún pendiente del procedimiento abierto a España por la Comisión Europea y que cuestiona las ayudas concedidas al sector en los ejercicios 2003 y 2004, o por la incertidumbre ante los criterios con los que se calcularán las subvenciones correspondientes al presente ejercicio. El empresario mostró su confianza en que el nuevo plan del carbón logre dar estabilidad al sector en este sentido. La última incertidumbre a la que se refirió Alonso, ésta propia de la MSP, son los posicionamientos políticos y medioambiantales, que calificó como falsos, y que obstaculizan la puesta en marcha de minas a cielo abierto que permitan sustituir a las ya agotadas, y que según advirtió, impiden el desarrollo sostenible de la actividad y la estabilidad del empleo en Laciana.