Diario de León

Portavoz de la UPL en la Diputación

«No es digno de presidir la Diputación alguien que alienta el transfuguismo»

El portavoz leonesista cree que García-Prieto «no es un ejemplo para los alcaldes y ediles de la provincia» y considera que con él la institución provincial no ha fortalecido su imagen

Herrero Rubinat posa desde una de las torres de la Diputación a la que se accede por su despacho

Herrero Rubinat posa desde una de las torres de la Diputación a la que se accede por su despacho

Publicado por
Asun G. Puente - león
León

Creado:

Actualizado:

Diez años en la Diputación. Herrero Rubinat confiesa su decepción con el gobierno de García-Prieto, la división interna del equipo de gobierno y los déficits aún no abordados para mejorar la provincia. Pese a todo, garantiza su lealtad institucional «en favor de León». -¿Cómo valora desde la oposición leonesista estos dos años de gobierno del PP en la institución provincial? -Decepcionantes. No veremos ya grandes iniciativas porque en los dos años que quedan se rematarán sólo los proyectos ya iniciados. Se esperaba mucho, un cambio radical de la situación, un equipo de gobierno cohesionado y más peso y protagonismo del presidente. Cuando asumió la presidencia se comprometió a conseguir más financiación para las competencias impropias que suponen una sangría para esta casa, entre un tercio y un cuarto del presupuesto anual. -Precisamente, el problema delas competencias impropias que ha de afrontar con sus fondos el Palacio de los Guzmanes sigue sin tener fecha de solución, ¿a qué cree que se debe? -El PP ha estado mareando la perdiz en la Diputación y la Junta. Según el calendario fijado por el consejero Mañueco, el Pacto Local debería haberse firmado en diciembre del 2002, después dijo que tras las elecciones municipales y la última fecha que dio fue la de finales del 2003. Lleva años de retraso, lo que demuestra que no existe voluntad. A la Junta en realidad no le interesa porque se ahorra los 24 millones de euros anuales que paga la Diputación para financiar estas competencias impropias, así que no le interesa asumirlas y además el PP en esta casa juega un papel de lacayo tapando las situación. -¿Cuál cree que debe ser el papel de la Diputación en el futuro, dado el menor protagonismo progresivo del mundo rural? ¿Nuevas competencias? -La despoblación de los pueblos ya es por sí misma una justificación importante para que la Diputación tenga más protagonismo. ¿Hasta qué punto? Creo que es factible asumir todas las competencias que la Delegación de la Junta ejerce en León. Deben ser gestionadas por la Diputación al tratarse de la institución más próxima a los municipios, además de ser la que mejor atiende a los pueblos. Entre las competencias que podría asumir están cultura, turismo, ferias y mercados, urbanismo... Probablemente, la institución provincial también repartiría mejor el dinero entre los pueblos, de una forma más ecuánime; no como la Junta hace con la distribución del Fondo de Cooperación Local, que lo reparte de una forma sectaria y clientelista. No hay que olvidar, además, que en nuestro ideario, León sería una comunidad uniprovincial y absorbería la Diputación a través del gobierno regional con sede parlamentaria. -¿Qué déficits provinciales cree que no han sido abordados aún en estos dos años? -Falta un proyecto de provincia. Mucho humo, mucho gesto de cara a la galería, pero faltan las realizaciones de fondo. El PP no ha dado respuesta a las demandas de la provincia, como por ejemplo en el asunto de San Glorio. García-Prieto no le ha dado a la Diputación el contenido que se esperaba. Ahora, hoy en día, no es precisamente más fuerte la imagen de la Diputación. -San Glorio parece ser el único asunto en el que existe consenso para salvar a la montaña. -En realidad San Glorio es la única salida para la montaña oriental. No existe otra alternativa. Es una verdad a medias eso de que nunca se ha hecho tanto en tampoco tiempo. Yo diría que nunca tantos en tanto tiempo han hecho tan poco en un proyecto tan importante. Ocho años de gobierno del PP en Madrid, 20 en Valladolid y diez en la Diputación. Ahora se empieza a mover el papeleo, pero yo creo que no es para sacar pecho, desde luego a mí no se me subirían a la cabeza los humos con este resultado. -Otro caso parecido se centra en la oposición unánime a la línea de alta tensión Lada-Velilla. ­-No sé si esta unanimidad es todo lo sincera que esperan los pueblos afectados. Este proyecto es una tropelía para municipios cuyo futuro está ligado a su entorno paisajístico y medioambiental. La línea destrozaría sus posibilidades. La ministra de Medio Ambiente sobre este asunto, sin embargo, no dice ni pío. -La nueva etapa del aeropuerto parece haber calmado la tensión vivida con la crisis protagonizada por los primeros gestores de Lagun Air, además la Diputación siempre se ve atrapada en estas tormentas... -No sería justo no reconocer que sin la Diputación el aeropuerto no hubiera sido una realidad, empezando por el gobierno de Turiel y la famosa placa. La crisis que se vivió con la primera etapa de Lagun Air fue consecuencia de la dejadez y sus causas deberían haber tenido responsabilidades políticas, que se han intentado ocultar. Se van dando soluciones al aeropuerto desde Aena y el grado de satisfacción de vuelos y utilización es bueno. Pienso, sin embargo, que existe una asignatura pendiente con Aena y es la ampliación de la pista hasta los 3.000 metros. Antes el PP, con Cascos, nos acusaba de demagogos por realizar esta reivindicación y ahora se han apuntado al carro. -Estos aires leonesistas con los que de vez en cuando sorprende el PSOE, ¿les preocupan electoralmente? -No, no nos preocupa. Exigimos seriedad, no es aceptable que bajo el noble sentimiento del que se siente integrante del pueblo de León se utilice como señuelo electoral. El PSOE que se aclare, que deje la Fundación Villalar y exija que las Cortes se ubiquen en León. Creo que Villalba debería elegir entre defender el hecho regionalista de León o seguir acudiendo de palmero a rendir tributo al monolito de los comuneros. Una y otra cosa son incompatibles. -Su relación con García-Prieto tiene un antes y después del pacto firmado en el Ayuntamiento de León, ¿no cree? -No creo que haya hostilidad. Sí una profunda desilusión por mi parte tanto en el concepto personal como político, aunque esto no afecta a la gestión política ni a mi lealtad institucional, que siempre estará garantizada en favor de León. Me parece una actitud indecente -desde el punto de vista político- apoyar, justificar y amparar a tránsfugas, cuando les beneficia a ellos, a su partido y a sus amigos y poner el grito en el cielo cuando estas circunstancias no se dan. Más indecente aún me parece cuando se da un paso más, no sólo amparando, sino buscando y animando a otras personas al transfuguismo. Desde luego no es digno de presidir una institución como la Diputación alguien que alienta el transfuguismo, jalea y propicia este fenómeno; no es un ejemplo para los alcaldes y concejales. -La División interna de la UPL y la amenaza De Francisco de crear un partido, ¿perjudicará las opciones de su partido en Diputación? -Yo creo que no. No nos va a perjudicar, al revés ahora el partido está más fuerte que hace un año. La UPL ha soltado lastre y navega con más fluidez. El 95% de nuestros representantes en la provincia se mantienen fieles a las siglas. A dos años de las elecciones, creceremos con independencia de otras opciones de corte leonesista. -Si UPL fuera la llave para gobernar el próximo mandato, ¿apoyaría al PP o al PSOE? -Siempre a riesgo de los dos años que quedan para las elecciones, diría que hoy por hoy no iría ni atropar duros con García-Prieto, que forma parte del 50% de los que no apoyaríamos.

tracking