| Reportaje | Más cerca que lejos |
El folclore y la gastronomía de Colombia, en La Candamia
En la ciudad hay más de 500 colombianos, una buena parte de ellos se dio cita ayer en el parque leonés para celebrar su fiesta

Medio centenar de colombianos se dieron cita en La Candamia para disfrutar de una jornada festiva
La Candamia se convirtió ayer en el lugar de encuentro de una parte de la comunidad colombiana en León. Con motivo del Día de la Independencia del país suramericano, la Asociación de Amigos de Colombia en España -Mira -organizó una comida en el parque leonés, en el que se dieron cita medio centenar de colombianos. Entre productos de su tierra, entre los que no faltaron el chorizo con arepa, el pandebonos, los tomates vallunos, intercambiaron opiniones a la sombra de un ciprés. Los sabores de Colombia se mezclaron con la tradicional tortilla de patata, que estuvo presente en todas las mesas. La jornada, una llamada a la confraternidad, se alargó hasta bien entrada la tarde. La climatología, menos agresiva que en días pasados, permitió disfrutar de una fiesta en la que el sol hizo un tímido acto de presencia, por lo que los organizadores, que habían dispuesto las mesas al resguardo de los árboles, repartían sonrisas y lágrimas, estas últimas «por lo de la morriña». A partir de las 13.00 horas fueron llegando compatriotas, que venían desde Burgos, Palencia y La Bañeza, aunque no empezaron a comer hasta las dos de la tarde. En León hay más de 500 La comunidad colombiana que reside en León está compuesta por más de 500 personas, según explicó la representante del consulado colombiano, Mary Bravo, que se desplazó hasta la capital leonesa para facilitar a sus compratiotas la inscripción en el registro para que puedan votar en las elecciones de su país que se celebran el próximo año. Todos portaban en sus manos una fotocopia del pasaporte y dos fotos, que eran los únicos requisitos necesarios para poder participar de la vida política de su país, aunque se encuentren a miles de kilómetros de distancia. Un acto apolítico, como dejó claro la representante consular, en el que el folclore colombiano se mezcló entre los habituales del parque de La Candamia, que acudieron como cada domingo -fieles a su cita-, a disfrutar de un día de sol, aunque las nubes tampoco se quisieron perder la fiesta. Alguna hubo por allí. El parque cierra sus puertas a una fiesta que no se volverá a celebrar hasta el año que viene. La jornada lúdica permitió a los colombianos que viven en el noroeste intercambiar las vivencias que les brinda su país de acogida, España.