La autofinanciación y las deudas a corto plazo, principales características de las empresas
Casi la mitad de las industrias de León supera el 10% de rentabilidad
La mayoría de las sociedades locales goza de una «sólida estabilidad patrimonial»
La mayor parte de las empresas industriales leonesas goza de una solvencia suficiente como para permitirles autofinanciarse, o recurrir en todo caso a deudas a corto plazo. Una liquidez que se traduce en un equilibrio financiero que supone una garantía prácticamente total para los acreedores respecto al cobro de sus deudas. En cambio, las industrias locales no recurren a las subvenciones y ayudas públicas, porque la tardanza en el cobro efectivo de las ayudas y las exigencias de empleo no se ajustan a sus necesidades. Con estas características financieras, las sociedades industriales leonesas presentan una rentabilidad positiva en el 80% de los casos; en casi la mitad de ellas esta rentabilidad supera el 10% y en una de cada diez se supera el 20% de beneficios. Unas ganancias que en la mayor parte de los casos se destinan a reinversiones en la propia empresa, y no al reparto de beneficios, lo que «desmitifica la imagen especulativa del empresariado». Estas son las principales conclusiones de un informe realizado en la Facultad de Ciencas Económicas y Empresariales de León, por el profesor Julio Lago y los economistas David Pacho y Javier Álvarez. Por tercer año consecutivo este equipo ha analizado la realidad de las empresas industriales de la provincial, en esta edición a través del análisis patrimonial, financiero y económico de 75 de las principales industrias provinciales, con tamaños que van desde las pymes hasta empresas más grandes y que abarcan los sectores económicos más representativos. El Barómetro Industrial León 75 , que analiza la evolución económica de este muestrario de empresas entre el 2001 y el 2003, destaca entre sus principales conclusiones que las industrias locales realizan sobre todo inversiones a corto plazo, mientras que las realizadas a largo plazo se limitan prácticamente a las que operan en los sectores del carbón, la química y el cemento. El vencimiento de las deudas no suele ser superior a un año. «Las empresas no tienen que recurrir a financiación ajena a largo plazo porque los recursos propios son suficientes para cubrir la inversión», concluye. El informe señala también que el disfrute de financiación a través de subvenciones es «moderado»; y que la dimensión de la empresa no es un factor que influya en la estrategia financiera de las empresas.