La Comisión Europea entiende que de no percibirlas podrían desaparecer
El aeropuerto de León recibirá ayudas de la UE para su desarrollo
«Este tipo de aeródromos tiene un claro impacto en el éxito de las economías locales» Las subvenciones serán decrec
La Comisión Europea aprobó unas normas detalladas de las ayudas de Estado que podrán recibir los aeropuertos regionales para facilitar su desarrollo, en un mercado muy competitivo y dominado por los grandes aeródromos que no dan servicio a zonas aisladas o menos favorecidas. Los aeropuertos que podrán recibir esas ayudas son, entre otros, los de León, Salamanca y Valladolid. El objetivo de la Comisión no es discriminar a ciertos aeropuertos, pero considera que si no se ofrecen ayudas reguladas a los pequeños centros regionales, éstos no podrán alcanzar el tamaño necesario para funcionar como verdaderas empresas capaces de desarrollarse con sus propios recursos. Además, Bruselas cree esencial apoyar el crecimiento de estos aeropuertos -tanto públicos como privados-, que pueden jugar un «papel clave en el desarrollo de la movilidad e intercambios entre las regiones de Europa, principalmente en lo que se refiere a la integración de las más alejadas, y que tienen un claro impacto en el éxito de las economías locales». La necesidad de elaborar estas directrices surgió por los problemas surgidos en los últimos años debido a las ayudas recibidas por compañías de bajo coste para operar desde pequeños aeropuertos regionales y que fueron denunciadas por las grandes líneas aéreas. Problema de Ryanair Al respecto, el comisario europeo de Transportes, Jacques Barrot, explicó en rueda de prensa que se decidió elaborar este nuevo marco jurídico tras el problema de la compañía Ryanair y de las ayudas que recibió para instalarse en el aeropuerto regional de Charleroi (Bélgica) -al que vuela desde Valladolid-, parte de las cuales fueron declaradas ilegales por la Unión Europea. Barrot precisó que es importante el aumento de la competencia aérea para facilitar el derecho a la movilidad de los ciudadanos europeos y ayudar al desarrollo de las regiones más atrasadas y aisladas, pero hay que hacerlo vigilando al mismo tiempo la igualdad de trato entre todos los operadores y compañías, así como el buen uso de los fondos públicos. Según las nuevas normas, los aeropuertos de menor tamaño podrán dar ayudas a las compañías aéreas de entre un 30% y un 50% de los costes por apertura de una nueva línea, publicidad de la misma y gastos de instalación.