Steele-Stes liga este descenso a la pérdida de docentes y acusan al Ejecutivo de no negociar las bajas
El curso escolar arranca mañana en León con treinta profesores menos
«Lo que se resta de un lado se suma en el otro», asegura el director provincial de Educación

Una profesora capta la atención de los niños, en una imagen de archivo
El sindicato Steele-Stes prevé que el curso escolar comience con un descenso notable del número de profesores. Los mejores augurios sitúan la lista de bajas en torno a la treintena de docentes, pero hay que tener en cuenta que el número representa exclusivamente a aquellos que se han puesto en contacto con los sindicatos, la cifra total podría ser más alta ya que hasta la fecha la Junta de Castilla y León no ha facilitado el informe a los distintos grupos sindicales. Desde Steele-Stes aseguran que el número de bajas puede ser todavía mayor y que las clausuras de unidades escolares pueden superar esa cifra con creces, «ya que en algunos casos, al clausurar una unidad escolar, se reasigna ubicación al maestro en la misma escuela sin que cause baja»; es por eso que descenso del profesorado, pese a producirse, no es directamente proporcional al número de clausuras de unidades escolares. Por su parte, el director provincial de Eduación, Emilio Gutiérrez, aseguró a este periódico que las bajas «se producirán en las zonas en las que desciende el alumnado», pero que habrá más profesores «allí donde exista mas demanda por el incremento de alumnos», por lo que al final «se terminarán igualando», puntualizó el director provincial de Educación. Mientras los sindicatos aseguran que el número de profesores descenderá considerablemente, «lo que evidencia el desinterés del Ejecutivo autonómico por León», explican, la Dirección Provincial matiza que ese descenso no es tal, sino que «lo que se resta de un lado se suma en el otro», recolocando a los profesores que causan baja en su plaza en otras ubicaciones, provisionalmente. Lo cierto es que el año pasado se clausuraron 75 unidades escolares, de las cuales la mayoría causó baja definitiva, según los sindicatos. Hay que recordar que la clausura significa la asignación provisional del docente en otro centro durante un año, causando baja definitiva al año siguiente si en su plaza original no se aprecia aumento de alumnos; lo que significa que sería «suprimido» y tendría que acudir de nuevo a concurso de plaza.