Los primeros empleados afectados por el expediente de regulación ya no trabajaron ayer
Antibióticos pone en marcha el plan social con la baja de 68 trabajadores
El acuerdo firmado por empresa, comité y administración prevé 105 prejubilaciones

La plantilla de Antibióticos comenzó ayer su reestructuración
Antibióticos ha cumplido ya la primera parte del plan social pactado con las administraciones y los sindicatos el mes pasado, de forma que ayer causaron baja en la empresa los primeros afectados por el expediente de regulación de empleo que se resuelve con prejubilaciones, además de los diez trabajadores (diez en Antibióticos y uno en Vitatene) que se acogieron a las bajas incentivadas. En total han sido 58 los trabajadores que desde este uno de noviembre están acogidos al plan de prejubilaciones, del total de 105 que a finales del próximo mes de diciembre habrán cumplido 52 años, y que deberán abandonar la empresa en otros dos turnos: a finales de este año y antes del próximo mes de marzo, según el comité de empresa. El plan de viabilidad que regula esta reducción de la plantilla contempla la pérdida en total de 137 empleos de los 387 con que cuenta actualmente Antibióticos, de los que 105 se acogerán previsiblemente al programa de prejubilaciones y el resto a las bajas incentivadas. A juzgar por las peticiones realizadas por los trabajadores en cuanto a bajas incentivadas, más la renuncia de dos trabajadores de Vitatene a las prejubilaciones, la cifra final de reducción de plantilla será ligeramente inferior a la prevista por la empresa. Desde ahora la plantilla de Antibióticos se acoge a un nuevo organigrama de distribución de tareas, que fue analizado por empresa y comité la semana pasada. El coste calculado del plan de prejubilaciones planteado por la empresa es de trece millones de euros, de los que Antibióticos aporta un 50%; la Administración central el 40% (a través del Ministerio de Trabajo) y la Junta el 10% restante, a través de la Consejería de Economía y Empleo. La empresa se comprometió en su día a complementar los ingresos de los trabajadores que deben acogerse a las prejubilaciones con un fondo de 210.000 euros, que se distribuirán con un reparto proporcional. Además, Antibióticos constituyó un fondo de cuatro millones de euros (con los que pensaba haber incrementado el número de prejubilaciones, en una oferta que las administraciones públicas rechazaron). Este fondo está destinado a «posibles medidas de tratamiento de los excedentes resultantes del análisis de la plantilla durante el periodo del 2005 al 2008». Con cargo a este fondo se realizan las bajas voluntarias incentivadas, con un máximo que se había previsto de 32, «o más en el caso de que no se alcance el número de prejubilaciones previstas». Para los trabajadores que se incluyen en el expediente de prejubilaciones se constituye un plan de rentas. Antibióticos, la Administración central y la Junta han firmado un contrato con una compañía de seguros para complementar los salarios de los prejubilados hasta que alcancen los 62 años, con una renta mensual que junto con las prestaciones públicas garantizará el equivalente al 80% de su último salario neto anual, con un incremento anual del 2% y un tope máximo de 31.200 euros al año netos.