Los alumnos del CHF exigen que se ponga un ascensor
El estado en el que se encuentran las instalaciones municipales del Colegio de Huérfanos Ferroviarios (CHF) ha causado la denuncia de un grupo de vecinos, que consideran que las barreras arquitectónicas que existen en el complejo suponen un motivo de discriminación para las personas discapacitadas físicas, por lo que exigen que se habilite «un ascensor que permita a todos, cualquiera que sea su condición, el acceso fácil y rápido a las aulas y órganos de gobierno». En un escrito que ha remitido al alcalde de la capital leonesa, el colectivo, en el que se agrupan estudiantes de diversas materias musicales aseguran que estas barreras a las que se ven «sometidos» les dificultan «no sólo a las clases, sino también a las estancias administrativas y de gobierno del centro: la secretaría y dirección». «No son ni más ni menos que la multitud de escalones existentes para poder acceder a clase», explican, además de que apuntan que «se debe tener en cuenta que hay clases consecutivas en pabellones distintos y que obligan en muchas ocasiones a descender al primer piso para de nuevo ascender al segundo de otro pabellón, con lo que para ir a dos materias hay que flanquear más de 80 escalones». En la enumeración de perjuicios que supone la inexistencia de un ascensor, el colectivo afirma que «estas barreras no suponen una dificultad para gente joven en perfecto estado de salud física, sin embargo hay que tener en cuenta que a las clases asisten también ciudadanos mayores y discapacitados físicos temporales o permanentes, que viven una odisea para poder ir a clase». «Un pequeño esguince supone la pérdida de clases o del curso entero del afectado; clases para las que ha tenido que esperar mucho tiempo debido a la demanda», resuelven. Pese a que cuentan con un compromiso de la concejala de Urbanismo de que el ascensor estará en marzo, el incumplimiento de anteriores emplazamientos hace que exijan el inmediato inicio de la obra.