Diario de León

Director del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León

«Tenemos muchas esperanzas en la planta de Villarejo de Órbigo»

La investigación agraria, las infraestructuras de regadío, las concentraciones parcelarias y la promoción de los productos agroalimentarios son las grandes áreas de trabajo del ITA

El director del Instituto Tecnológico Agrario, José Manuel Ferreras, en una imagen de archivo

El director del Instituto Tecnológico Agrario, José Manuel Ferreras, en una imagen de archivo

Publicado por
Rosa Masegosa - valladolid
León

Creado:

Actualizado:

José Manuel Ferreras dirige desde su creación, hace dos años, el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León, también conocido como ITA. El proyecto estrella de este Instituto para el próximo 2006 no es otro que la puesta en marcha de la planta de investigación sobre biocombustibles de Villarejo de Órbigo. -Desde el 2003, año en el que nace el ITA, ¿en qué se ha estado trabajando? -En resumen, el instituto han tramitado y aprobado 14 figuras de calidad, entre ellas los cinco vinos de calidad con indicación geográfica, antiguos vinos de la tierra, la mantequilla de Soria, la lenteja pardina de tierra de campos, la alubia de León, etc¿ Hemos iniciado actuaciones y algunas ya terminadas, en nuevos y mejora de regadíos existentes, actuando en cerca de 40.000 hectáreas. Hay zonas muy concretas de León en las que estamos trabajando como la infraestructura eléctrica de la subzona regable de Payuelos o la subestación eléctrica de la zona regable del Porma. Hemos empezado actuaciones de concentración parcelaria, actuando en temas de concentración en numerosas zonas de León, de Zamora, etc. Y, por supuesto, en materia de investigación, estamos apostando fuerte por el campo de los biocombustibles, entre otras líneas de investigación. -En Castilla y León hay un elevado número de figuras de calidad. ¿Hay algún tope, sobre todo de cara a su credibilidad? -En este momento hay 52 figuras de calidad en Castilla y León, de las que realmente funcionan bien las de los vinos. Es decir, las 5 denominaciones de origen, los 5 de calidad con indicación geográfica, incluso los vinos de la tierra, pero hay que decir que no todas las figuras de calidad tiran exactamente igual. Algunas de carnes van bien, las manzanas reinetas de El bierzo que ha pasado una época de bajas cosechas, está remontando; el pimiento asado del Bierzo también ha tenido malas cosechas y no se ve mucho en el mercado. En resumen la mayoría de las figuras de calidad que tenemos tienen una escasa producción y en muchas de ellas los industriales, que son los que tienen que vender el producto, no están apostando de una manera decidida por comercializar producto dentro de la figura de calidad. Esto puede originar que algunas de ellas, a pesar de estar ahí, tengan una viabilidad escasa. -¿Cuál puede ser la solución? -Lo que estamos planteando desde el instituto es que hay que ser muy serios en este campo. Indudablemente, tenemos numerosos productos que tienen una características excelentes, organolépticas, muy ligadas a la tierra, pero yo soy partidario de hacer un estudio económico previo al reconocimiento de la figura de calidad, y ver si eso económicamente es viable, es decir, si hay una apuesta detrás importante de industrias o una demanda importante. Crear figuras de calidad sin más, desde luego tiene poco sentido. Por ejemplo, tenemos muy avanzado en la zona de León y de Benavente el pimiento de Fresno, que va a ser IGP en cuanto el Ministerio dé el visto bueno. Pero yo que he estado en la feria del pimiento de Benavente, y exactamente en la zona que se hace de León, te das cuenta de que la mayor parte del producto se comercializa en esos días de feria, es decir que el producto que va a estar en el mercado fuera de esos días va a ser pequeño. Ahí lo ideal sería aumentar la producción para que la IGP pueda tirar y pueda aportar algo. -¿Y cuál es el estado de salud de la marca Alimentos de Calidad de Castilla y León? -La famosa «A» es un decreto aprobado aquí que trata de identificar a una serie de productos con la imagen de Castilla y León. Estamos intentado que las propias industrias que hacen un producto diferenciado incorporen esa A a su publicidad. Ha nacido con el ánimo de ser una marca paraguas, pero tengo que decir que no ha tenido mucho éxito, y evidentemente desde el instituto y la consejería tendremos que hacer un esfuerzo de acercamiento de la A a las industrias de Castilla y León. Estamos pensando en dirigirnos a cada una de las industrias explicando lo que es eso, decir el apoyo que se va a dar desde el punto de vista de la promoción, porque es más fácil que nos identifiquen con eso, que hacernos identificaciones diferentes con 50 logotipos. -En materia de regadíos, ¿está influyendo esa paralización de expedientes en la CHD que tanto denuncia la Consejería? -Sí, hay obras de regadío que las podemos hacer porque todos los estudios y licencias: impacto ambiental y autorizaciones, etc., estaban en marcha, mientras que otras han quedado paralizadas. Entre ellas, algunas que dependen de la Consejería, en zonas de León como Payuelos y la zona regable de Valderas. -¿En qué líneas de investigación trabaja el ITA? -Además de varias líneas en viticultura y cereales, estamos trabajando en ver qué variedades y de qué productos hortícolas se pueden adaptar mejor a las distintas zonas En materia de biocombustibles, el proyecto estrella es sin duda la planta piloto de Villarejo de Órbijo, cuya inversión será de 6,7 millones, cuatro de los cuales se ejecutarán en el 2006. La obra ya está adjudicada y, según los plazos de adjudicación, puede estar finalizada en la primavera del 2007, y a partir de ahí, ponerla a funcionar. Estamos metidos en otros proyectos sobre biocombustibles, pero aquí tenemos puestas muchas esperanzas porque esta planta pretende ser polivalente porque se podrán probar la obtención de biocombustibles a partir de diferentes productos. Esta planta no será una planta de producción de etanol, sino de investigación, para poner sus resultados al servicio del sector.

tracking